Crecen los cortes de transportistas y el agro reclama una solución urgente
El conflicto con transportistas autoconvocados continúa escalando en distintas regiones del país y ya impacta de lleno en la actividad agroindustrial. Los cortes de rutas se mantienen en plena cosecha y dificultan el traslado de granos y maquinaria, generando preocupación en toda la cadena productiva, que reclama una resolución inmediata.
Desde el sector advierten que la situación se volvió crítica. El freno en la circulación de camiones afecta tanto la logística como el cumplimiento de contratos comerciales, en un momento clave del año para la economía argentina, donde el ingreso de divisas depende en gran medida del ritmo de exportaciones.
El Consejo Agroindustrial denuncia “prácticas extorsivas”
El Consejo Agroindustrial Argentino (CAA) expresó su fuerte preocupación por el avance del conflicto y cuestionó con dureza la modalidad de las protestas. Según la entidad, se registran “acciones extorsivas” en rutas y caminos para presionar a los transportistas que intentan trabajar, lo que agrava aún más el escenario.
Además, el CAA reconoció que no se lograron acuerdos en las mesas provinciales durante la última semana, lo que prolonga la incertidumbre. En ese marco, lanzó un mensaje contundente: “Es urgente alcanzar consensos para normalizar el transporte de carga agrícola en el país”, advirtiendo sobre las consecuencias económicas que ya comienzan a sentirse.

Impacto en toda la cadena productiva
Las consecuencias del conflicto se extienden a todos los actores del sector. Productores que no pueden cobrar, acopiadores y cooperativas sin operar, industrias frenadas y puertos con menor actividad son solo algunos de los eslabones afectados por la interrupción del transporte.
A esto se suma un efecto más amplio. Los transportistas también pierden viajes, los gobiernos provinciales y municipales dejan de recaudar y el Estado nacional enfrenta un menor ingreso de divisas, en un contexto donde incluso algunos embarques están siendo cubiertos por países competidores ante la falta de mercadería argentina.
Las Bolsas alertan por el impacto en los mercados
En paralelo, diversas Bolsas de Cereales y de Comercio del país también manifestaron su preocupación. Entidades de Bahía Blanca, Córdoba, Entre Ríos, Chaco, Rosario y Santa Fe coincidieron en que los cortes de transportistas generan demoras logísticas y complicaciones en la operatoria comercial y exportadora.
Según señalaron, la interrupción del flujo de mercaderías afecta el normal funcionamiento de los mercados, en un período especialmente sensible para la agroindustria. Por eso, instaron a todas las partes a retomar el diálogo y avanzar en soluciones que permitan restablecer la circulación.

Las entidades coincidieron en un punto central: la necesidad de garantizar la libre circulación como condición básica para el desarrollo económico. En ese sentido, remarcaron que es fundamental avanzar en instancias de negociación que permitan destrabar el conflicto.
Córdoba, uno de los focos más conflictivos
El sur de Córdoba aparece como uno de los puntos más críticos del conflicto. Allí, la Confederación de Asociaciones Rurales de la Tercera Zona adoptó una postura firme frente a las protestas. La entidad rechazó de manera contundente cualquier tipo de presión o amenaza por parte de los transportistas, en medio de un clima de creciente tensión.
En ese contexto, decidió abandonar la Mesa de Transporte de Cargas provincial, donde se discuten las tarifas de referencia. La decisión refleja el nivel de desgaste en las negociaciones y la falta de consensos entre las partes involucradas.

Debate por los costos y la regulación del transporte
Desde el sector rural también plantean que no son responsables de absorber los mayores costos del transporte, ya que enfrentan incrementos en insumos y una presión impositiva elevada, sin una mejora equivalente en los precios de sus productos.
Por ello, proponen avanzar hacia un esquema diferente. La libre contratación aparece como la alternativa más equitativa, según las entidades rurales, frente a un sistema de tarifas de referencia que hoy genera conflictos recurrentes.
En síntesis, el conflicto entre transportistas y el sector agroindustrial sigue sin solución y amenaza con profundizar sus efectos. La combinación de cortes de rutas, falta de acuerdos y tensiones crecientes pone en riesgo el normal desarrollo de la cosecha y el flujo exportador.
