El Gobierno proyecta sumar hasta 20 nuevos proyectos al RIGI y busca consolidar inversiones energéticas
El Gobierno nacional espera incorporar entre 15 y 20 nuevos proyectos al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) antes de julio de 2027, según adelantó el secretario coordinador de Energía y Minería, Daniel González, durante su participación en CERAWeek by S&P Global, uno de los encuentros más importantes de la industria global del petróleo y el gas, que se realizó en Houston, Estados Unidos.
Durante su exposición ante empresarios e inversores internacionales, el funcionario destacó que el régimen se consolidó como una herramienta clave para atraer capitales al país, en especial para proyectos vinculados con energía y minería. González señaló que actualmente alrededor de 40 iniciativas ya se encuentran dentro del RIGI, lo que amplía las perspectivas de desarrollo para los próximos años.
El funcionario remarcó que uno de los principales atractivos del RIGI es la estabilidad regulatoria y fiscal por 30 años, un elemento que —según explicó— resulta decisivo para proyectos de gran escala que requieren inversiones millonarias y horizontes de largo plazo. “Probablemente la característica que los inversores más valoran es que ofrece treinta años de estabilidad regulatoria y fiscal”, afirmó.

Beneficios fiscales y proyecciones para la minería
El RIGI contempla una serie de beneficios fiscales orientados a facilitar el desarrollo de grandes inversiones, entre ellos la reducción del impuesto a las ganancias, la exención del IVA para inversiones de capital, la eliminación de aranceles a las importaciones y la ausencia de retenciones a las exportaciones.
Según explicó González, los proyectos ya presentados bajo el esquema del RIGI incluyen importantes desarrollos en minería, particularmente en el sector del cobre. En ese sentido, el funcionario estimó que las iniciativas incluidas en el régimen podrían llevar a la Argentina a producir entre 1,5 y 2 millones de toneladas anuales de cobre en un plazo de cinco a siete años.
El funcionario también destacó el creciente protagonismo del litio en el esquema de inversiones. Según sostuvo, la Argentina es actualmente el productor de litio de mayor crecimiento a nivel mundial, y podría convertirse en uno de los principales actores globales en los próximos años gracias al impulso de proyectos que se desarrollan bajo el paraguas del RIGI.

Vaca Muerta, el eje de la estrategia energética
Uno de los principales focos de la estrategia energética del Gobierno continúa siendo el desarrollo del yacimiento no convencional de Vaca Muerta, considerado uno de los reservorios de hidrocarburos más importantes del mundo.
González explicó que la prioridad actual no está tanto en la exploración de nuevas áreas, sino en ampliar los límites productivos del yacimiento y potenciar su desarrollo. “Hoy se trata mucho más de desarrollo que de exploración”, sostuvo el funcionario, al señalar que incluso bloques que en el pasado parecían marginales terminaron mostrando resultados productivos muy positivos.
Ante los inversores presentes en CERAWeek, el secretario fue enfático al destacar el potencial energético del país. “La Argentina tiene 100 años de recursos de petróleo y 200 años de recursos de gas natural”, aseguró, al remarcar la magnitud de las reservas disponibles.

Infraestructura, capital y confianza para el desarrollo
Uno de los principales desafíos para el crecimiento del sector energético argentino está vinculado con la infraestructura necesaria para transportar y procesar los recursos, especialmente en el segmento conocido como midstream, que incluye oleoductos, gasoductos y plantas de procesamiento.
Según González, el negocio del midstream aún es incipiente en el país, lo que obliga a las propias empresas productoras a financiar gran parte de las obras necesarias para transportar hidrocarburos. “El midstream de petróleo como negocio prácticamente no existe en la Argentina”, explicó el funcionario, al señalar que este aspecto representa una gran oportunidad para futuros inversores.
El acceso al financiamiento también aparece como una de las principales limitaciones para acelerar el desarrollo energético. González reconoció que la disponibilidad de capital es actualmente uno de los mayores desafíos, aunque sostuvo que el RIGI fue diseñado precisamente para reducir riesgos y mejorar las condiciones de inversión.
Finalmente, González sostuvo que la estabilidad macroeconómica y las reformas impulsadas en los últimos años buscan posicionar a la Argentina como un proveedor energético global, con un rol cada vez más relevante en el mercado internacional de petróleo, gas y minerales estratégicos.
