El INTA presentó una nueva variedad de cebolla roja desarrollada en Mendoza


Especialistas del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) desarrollaron una nueva variedad de cebolla de bulbos rojos denominada “Tinta INTA”, destacada por su color intenso, baja pungencia y excelente adaptación para el consumo en fresco. El cultivar fue desarrollado por investigadores del INTA La Consulta, en Mendoza, y busca ampliar las alternativas productivas para el sector cebollero argentino.

Se trata de una variedad de polinización abierta y de día intermedio, que representa una herramienta clave para diversificar la oferta agrícola y generar mayor valor agregado tanto en el mercado interno como en las exportaciones. Con este nuevo desarrollo, el organismo científico continúa fortaleciendo su aporte tecnológico a una de las producciones hortícolas más relevantes del país.

Catorce años de investigación y mejoramiento genético

El nuevo cultivar es el resultado de 14 años de trabajo en programas de mejoramiento genético realizados por especialistas del INTA. El proceso comenzó en la campaña 2000, cuando los investigadores introdujeron semillas de cebolla roja provenientes de distintos orígenes, tanto locales como internacionales.

A partir de ese material genético inicial, los técnicos implementaron un sistema de selección recurrente basado en ciclos de autofecundaciones y recombinaciones, con el objetivo de obtener plantas con características productivas y comerciales superiores.

Este largo proceso de evaluación permitió identificar líneas con mayor estabilidad, calidad de bulbo y adaptación a las condiciones productivas locales, hasta consolidar el nuevo cultivar que hoy se presenta oficialmente como una alternativa para los productores.

Cebolla roja, INTA
Foto: INTA

Características distintivas del nuevo cultivar

La variedad de cebolla Tinta INTA se distingue por sus bulbos de forma esférica aplanada, con un diámetro que oscila entre 7 y 12 centímetros, lo que la convierte en un producto atractivo desde el punto de vista comercial.

Según explicó Claudio Galmarini, obtentor e investigador del INTA La Consulta, el cultivar presenta un intenso color rojo en su exterior y anillos rojos en su interior, lo que refuerza su valor en el mercado de cebollas frescas. Además, cuenta con entre dos y tres catáfilas protectoras de color rojo púrpura con adhesión media, características que contribuyen a su conservación y presentación.

En cuanto a sus propiedades sensoriales, el especialista destacó que la cebolla posee baja pungencia, es decir, menor intensidad en el sabor picante característico de este tipo de hortalizas. A esto se suma un contenido de sólidos solubles del 9,6 %, un atributo que la posiciona como una alternativa especialmente apta para el consumo fresco.

Cebolla, Río Negro

Manejo agronómico y rendimiento productivo

Además de sus cualidades comerciales, el nuevo cultivar presenta buen desempeño agronómico, lo que facilita su adopción por parte de los productores. Según detalló Héctor Fuligna, obtentor y especialista del INTA, las fechas de siembra recomendadas para Mendoza varían según el sistema productivo.

En el caso de la siembra directa, se sugiere realizarla durante el mes de agosto. En cambio, si se opta por el trasplante de plantines, el período ideal corresponde a la primera quincena de septiembre.

La cosecha de Tinta INTA suele realizarse en el mes de enero, momento en el que el cultivo alcanza su madurez comercial. En condiciones productivas promedio, la variedad puede lograr un rendimiento cercano a las 48 toneladas por hectárea, un nivel competitivo dentro del segmento de cebollas de bulbo rojo.

Un aporte para fortalecer la producción cebollera

El lanzamiento de esta nueva variedad de cebolla representa un avance importante para el sector hortícola argentino, ya que amplía el abanico de cultivares disponibles para los productores. La variedad ya fue inscripta en el Registro Nacional de Cultivares, lo que habilita su utilización comercial en el país.

Cebolla, Río Negro

“Con este lanzamiento se espera fortalecer la oferta tecnológica para el productor cebollero, brindando una alternativa competitiva y de calidad”, afirmó Galmarini al presentar el nuevo desarrollo.

La iniciativa también se inscribe dentro de la trayectoria histórica del INTA en el mejoramiento genético de cebolla, un cultivo de gran importancia económica en Argentina.

Un cultivo clave para la horticultura nacional

En la actualidad, Argentina produce cerca de 700.000 toneladas de cebolla por año, lo que convierte a esta hortaliza en uno de los pilares de la horticultura nacional. Buena parte de esta producción se destina tanto al consumo interno como a los mercados de exportación.

En este contexto, el rol del INTA ha sido fundamental en el desarrollo de nuevas variedades adaptadas a las condiciones productivas del país. De hecho, los cultivares generados por el organismo ocupan aproximadamente el 60% de la superficie sembrada con cebolla en Argentina.