Mendoza apuesta a la inteligencia artificial para frenar las plagas en los cultivos
Mendoza da un paso más hacia la modernización agrícola con el desarrollo de un sistema de monitoreo de plagas basado en inteligencia artificial. El Instituto de Sanidad y Calidad Agropecuaria de Mendoza (Iscamen) lidera este proyecto, cuyo objetivo es generar una herramienta autónoma capaz de detectar y analizar insectos que afectan los cultivos, incluso en zonas alejadas. La iniciativa se enmarca dentro de la tendencia global de Agricultura 4.0, que combina tecnología, datos y automatización para optimizar la producción y la gestión fitosanitaria.
El nuevo sistema permitirá la toma de decisiones en tiempo real, tanto para la aplicación de tratamientos fitosanitarios como para el desarrollo del cultivo. Según informaron desde Iscamen, se trata de “un instrumento tecnológico valioso que otorga información precisa sobre la presencia de plagas y su comportamiento, ayudando a los productores a intervenir con mayor eficiencia y menor impacto ambiental”.
Evolución de las trampas digitales
El proyecto surge como una actualización de un sistema previo de trampas digitales que dependía de proveedores externos. Con la incorporación de inteligencia artificial y machine learning, el instituto busca optimizar la captura y procesamiento de datos, reducir costos de mantenimiento y ofrecer una herramienta asequible para productores de Mendoza y otras regiones del país.
Actualmente, la red cuenta con 15 trampas activas, cuatro de ellas instaladas en establecimientos agrícolas privados, y 20 módulos adicionales que permitirán escalar la operación en el corto plazo. El objetivo es consolidar una red de 60 dispositivos completamente operativos, capaz de cubrir distintos tipos de cultivos y condiciones ambientales.

Aprendizaje continuo y precisión en campo
El sistema se encuentra en su fase de entrenamiento en campo, un proceso que busca adaptar la inteligencia artificial a diversas variables del entorno. Este aprendizaje se realiza mediante un esquema de supervisión y retroalimentación continua, con análisis de laboratorio de los datos obtenidos, con el objetivo de alcanzar un 98% de precisión en la detección de insectos.
El modelo utiliza la tecnología YOLOv8, un algoritmo avanzado de visión por computadora que permite identificar y clasificar objetos en imágenes. Para refinar su capacidad, se procesarán y etiquetarán aproximadamente 5.000 imágenes representativas, contemplando distintos escenarios de iluminación, niveles de suciedad, superposición de ejemplares e interferencias visuales. Este ajuste iterativo asegura que el sistema pueda operar de manera confiable bajo condiciones variables de captura y en distintos tipos de cultivos.

Hacia un sistema integral de gestión de plagas
El siguiente paso para Mendoza será validar el sistema en fincas seleccionadas y ampliar su capacidad de reconocimiento a otras especies de interés sanitario y productivo. Una vez consolidado, el modelo permitirá no solo detectar plagas, sino también generar informes analíticos y alertas automáticas para los productores, optimizando la aplicación de insumos y reduciendo riesgos de daño a los cultivos.
Desde Iscamen destacan que esta innovación representa para Mendoza un avance significativo hacia un sistema integral de análisis y gestión de plagas basado en ciencia aplicada. Además, abre la puerta a la implementación de tecnologías similares en otras provincias y cultivos, promoviendo la modernización del sector agropecuario argentino.

En un contexto donde la eficiencia, la sostenibilidad y la precisión son claves para la competitividad, Mendoza demuestra que la combinación de inteligencia artificial y monitoreo en tiempo real puede convertirse en una herramienta decisiva para el futuro de la agricultura. La integración de estas tecnologías no solo mejora la producción, sino que también contribuye a un manejo responsable de los recursos y a la reducción de costos operativos, reforzando la posición de la provincia como pionera en innovación agrícola en el país.
Los especialistas del Iscamen destacan que, más allá del control de plagas, esta tecnología permitirá generar mapas de riesgo en tiempo real, previendo brotes antes de que se produzcan daños significativos.
