El maní argentino busca alianzas y expande su estrategia global desde Mendoza
La cadena agroindustrial del maní argentino continúa ampliando su proyección internacional y, en ese camino, explora nuevas alianzas con otras economías regionales para fortalecer su liderazgo en el mercado global. En ese contexto, la World Peanut Meeting 2026 se realizó por primera vez en la provincia de Mendoza, sede inédita para el principal encuentro internacional del sector.
El evento fue organizado por la Cámara Argentina del Maní (CAM) y reunió durante tres jornadas a más de 300 referentes de la industria, entre productores, exportadores, industriales, traders e investigadores. Participaron delegaciones de países clave para el comercio mundial del maní, como Brasil, Estados Unidos, Paraguay, Países Bajos y Reino Unido, lo que reflejó el carácter global del encuentro.
Aunque Mendoza no es una provincia productora de maní —la mayor parte del cultivo se concentra en Córdoba—, su potencial turístico y la posibilidad de vincular el sector con otras cadenas agroindustriales, como el vino y los frutos secos, impulsaron su elección como sede.

Un mercado internacional con señales de ajuste
Durante el encuentro se analizó la situación del mercado global del maní, marcado por cambios en la oferta y la demanda tras un ciclo de sobreproducción. El presidente de la Cámara Argentina del Maní y gerente comercial de Maniagro, Diego Bracco, explicó que Argentina continúa liderando las exportaciones gracias a la calidad de su producto, a pesar de ser el séptimo productor mundial.
Países como China, India y Estados Unidos cuentan con producciones más grandes, pero su alto consumo interno limita la participación en el comercio internacional.
Tras la sobreproducción del año pasado —que provocó una caída de precios de entre 20% y 30% a nivel global—, la superficie sembrada en Argentina se redujo cerca de un 26%, ubicándose por debajo de las 400.000 hectáreas.
Expectativa en el comercio exterior
El mercado internacional del maní se mantiene actualmente en una posición expectante, a la espera de definiciones sobre la nueva cosecha argentina. En campañas anteriores, las exportaciones alcanzaron aproximadamente 850.000 toneladas, por encima del promedio histórico, lo que generó importantes stocks en los países compradores.

Esto explica por qué muchos importadores prefieren esperar la evolución de la producción antes de concretar nuevas operaciones, lo que mantiene cierta cautela en los precios. A este escenario se suman algunos retrasos en la cosecha vinculados a la falta de lluvias, un factor que también influye en las decisiones del mercado.
Más valor agregado para el maní argentino
En paralelo a la coyuntura internacional, la cadena manisera refuerza una estrategia de crecimiento basada en la industrialización y el agregado de valor. Productos como maní tostado, frito o pasta de maní ganan protagonismo tanto en exportaciones como en el mercado interno, donde el consumo per cápita aún es relativamente bajo.
“El maní es un alimento accesible, con alto contenido de proteínas y grasas saludables. Existe un gran potencial para ampliar su consumo”, señaló Bracco. Además, durante el evento se destacó que el futuro del mercado estará marcado por tres grandes factores: el impacto del clima en la producción, el crecimiento demográfico global y las crecientes exigencias de sostenibilidad.

Mendoza y los frutos secos: una alianza estratégica
Uno de los ejes del encuentro fue la posibilidad de generar sinergias entre la industria del maní y la producción de frutos secos en Mendoza. Durante la apertura, el gobernador Alfredo Cornejo destacó el peso de la provincia en este sector, ya que concentra el 64% de la producción nacional de nueces y el 76% del área plantada de almendras, además del crecimiento del pistacho.
La idea es avanzar hacia un complejo agroalimentario más integrado, donde distintas cadenas productivas puedan complementarse para ganar competitividad internacional. Este enfoque se reflejó en actividades paralelas al encuentro, como una feria de vinos organizada por Wines of Argentina y una ronda de negocios en la que productores mendocinos de frutos secos se reunieron con importadores vinculados a la industria del maní.
Para los organizadores, este tipo de espacios demuestra que las economías regionales pueden potenciarse a través de la cooperación, combinando producción, valor agregado e inserción en los mercados internacionales.
