Maíz 2025/26: una campaña que se encamina a marcas históricas de producción, exportación y consumo interno
La campaña de maíz 2025/26 en Argentina comenzó con señales alentadoras y con proyecciones que anticipan un escenario de fuerte recuperación productiva y comercial para el cereal. Según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), el ciclo actual podría cerrar con récords históricos en producción, exportaciones y consumo interno, impulsado por una mayor superficie sembrada y por mejores rindes en gran parte del país.
El avance de la cosecha de los maíces tempranos durante marzo confirmó un panorama productivo más favorable que el de la campaña anterior, luego de un período marcado por incertidumbre climática y sanitaria. La recuperación del área sembrada y la mejora de las condiciones climáticas durante la segunda mitad de 2025 permitieron consolidar expectativas de crecimiento para el cereal, uno de los pilares del complejo agroexportador argentino.
Producción nacional en niveles récord
De acuerdo con la Guía Estratégica para el Agro (GEA-BCR), la producción nacional de maíz alcanzaría las 62 millones de toneladas, lo que implicaría un aumento interanual del 24,1%. Incluso, el volumen superaría en un 18,2% el máximo previo registrado en la campaña 2023/24, consolidando así un nuevo récord para el cultivo en el país.
Este crecimiento se explica principalmente por la expansión del área sembrada, que llegaría a 9,8 millones de hectáreas. La cifra representa una recuperación del 17,7% respecto de la campaña anterior, que había sufrido una caída importante por el temor a la chicharrita. De hecho, este nivel de superficie sería el segundo más alto del siglo, solo por detrás del registro de la campaña 2023/24, cuando se implantaron 10,3 millones de hectáreas.

A esto se suma una mejora en los rindes promedio. Las precipitaciones registradas durante gran parte de la segunda mitad de 2025 permitieron recomponer las reservas hídricas en amplias zonas productivas. De esta manera, el rendimiento promedio nacional se proyecta en 76,3 quintales por hectárea, lo que representa un incremento del 7% frente al ciclo anterior y un 10,2% por encima del promedio de los últimos cinco años.
El aporte clave de las regiones productivas
El informe de la BCR también desagrega el desempeño del cultivo según las principales regiones productivas del país: Norte, Central y Sur. La Región Central vuelve a consolidarse como el principal motor del maíz argentino, tanto por superficie sembrada como por volumen de producción.
En esta zona, que abarca provincias clave como Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos y parte de Buenos Aires, la superficie alcanzaría las 6 millones de hectáreas, lo que implica un incremento del 20% respecto de la campaña previa. Córdoba lidera esta expansión, aunque también se destaca el crecimiento registrado en Entre Ríos, donde se sumaron unas 234.000 hectáreas adicionales destinadas al cereal.

Crecimiento en el Sur y recuperación en el Norte
La Región Sur, integrada principalmente por el centro y sur de la provincia de Buenos Aires y La Pampa, también muestra un fuerte crecimiento en la superficie sembrada con maíz, que llegaría a 2,8 millones de hectáreas. Este número marca un nuevo récord para la zona, con unas 270.000 hectáreas más que en la campaña anterior.
Por su parte, la Región Norte muestra una recuperación significativa tras el impacto sanitario del spiroplasma en campañas anteriores. El área sembrada llegaría a 950.000 hectáreas, un 26% más que en el ciclo previo. Además, los rindes se estiman en 59,4 quintales por hectárea, con una mejora interanual del 21,9%. Con estas cifras, la producción regional alcanzaría 4,8 millones de toneladas, un crecimiento de casi el 57% frente a la campaña anterior.

Exportaciones y consumo interno en máximos históricos
El dinamismo productivo también se reflejará en el comercio exterior. Según la BCR, las exportaciones de maíz podrían alcanzar las 41 millones de toneladas, superando levemente el récord previo de 40,9 millones registrado en la campaña 2020/21. En comparación con el ciclo anterior, el aumento sería del 43%.
El Gran Rosario continuará siendo el principal nodo exportador del país, con despachos estimados en 31,4 millones de toneladas de maíz, volumen prácticamente igual a su máximo histórico. En tanto, los puertos del sur bonaerense aportarían unas 9,6 millones de toneladas, reforzando su participación en el comercio del cereal.
Al mismo tiempo, el consumo interno también marcaría un récord. El uso doméstico del maíz alcanzaría las 19,7 millones de toneladas, impulsado principalmente por la producción animal, la molienda industrial y la elaboración de bioetanol. Este crecimiento confirma el papel estratégico del cereal no solo en las exportaciones, sino también en la generación de valor agregado dentro de la economía agroindustrial argentina.
