Lluvias récord en el NOA y preocupación por las inundaciones
Las fuertes inundaciones registradas en las últimas semanas en distintas provincias del Noroeste argentino (NOA) encendieron la preocupación en el sector agropecuario. De acuerdo con un informe especial elaborado por la Oficina de Riesgo Agropecuario (ORA), el fenómeno responde a un régimen de precipitaciones extraordinario que se ubica muy por encima de los promedios históricos.
Las precipitaciones afectaron principalmente a Salta, Tucumán y algunas zonas de Santiago del Estero, donde en varias localidades se registraron acumulados muy superiores a los habituales para esta época del año. Este escenario contrasta con lo ocurrido en otras regiones del país, como la zona núcleo, donde durante parte de la campaña predominó el déficit hídrico.
Según el análisis del organismo dependiente de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, las lluvias no solo superan los registros promedio, sino que en algunos casos alcanzan niveles cercanos a récords históricos. Esta situación explica los anegamientos y complicaciones productivas que se observaron en los últimos días en distintos puntos del NOA.

Metán, el caso más impactante
Uno de los ejemplos más llamativos se registra en la localidad de Metán, en la provincia de Salta, donde las lluvias acumuladas en lo que va del año superan ampliamente los valores habituales.
De acuerdo con los datos analizados por la ORA, en el primer trimestre del año ya se registraron más de 1.000 milímetros de precipitaciones en esa zona. Este volumen no solo supera con creces el promedio para ese período —que ronda los 450 milímetros— sino que además equivale prácticamente al total de lluvias esperado para todo el año.
La situación se agravó con tormentas particularmente intensas. Según datos del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), solo el 9 de marzo se registraron 145 milímetros de lluvia en un solo día, un valor muy elevado para la región.

Eventos intensos y posibles récords
El informe señala que, si bien no existe una serie histórica lo suficientemente extensa para determinar si ese registro constituye un récord absoluto, el valor registrado resulta extraordinario en comparación con antecedentes cercanos.
El SMN indica que, en la estación meteorológica más próxima con estadísticas disponibles, el récord de precipitaciones diarias para marzo se había registrado el 15 de marzo de 2010, con 108 milímetros acumulados en un solo día. El dato reciente, con 145 milímetros, supera ampliamente esa marca de referencia.
Además del caso de Metán, el relevamiento elaborado por la ORA incluye un mapa de lluvias acumuladas entre el 9 y el 15 de marzo, basado en estimaciones satelitales corregidas con datos provenientes de estaciones meteorológicas.
Ese análisis muestra que en distintos puntos del NOA se registraron acumulados comparables, incluso en áreas donde no existen pluviómetros oficiales que permitan medir con precisión los registros. Esto sugiere que las precipitaciones intensas podrían haber sido aún más extendidas de lo que indican los datos disponibles.

Lluvias por encima de lo normal en toda la región del NOA
El estudio también compara los acumulados mensuales de distintas estaciones meteorológicas del NOA con los promedios históricos para cada mes. Los resultados muestran que las lluvias de enero y febrero ya habían superado los valores normales, tendencia que continuó durante marzo.
En algunos casos, incluso con apenas la mitad del mes transcurrido, las precipitaciones ya habían superado el promedio mensual. Este comportamiento confirma que la región del NOA atraviesa un período de lluvias excepcionalmente intensas.
Un ejemplo claro se observa en Santiago del Estero, donde en lo que va de marzo se registraron 237 milímetros de lluvia, un valor que supera ampliamente la media histórica del mes, que se ubica por debajo de los 100 milímetros.
Para los especialistas, esta sucesión de eventos extremos explica las inundaciones recientes y las complicaciones que enfrentan distintas actividades productivas en la región. El seguimiento de las precipitaciones continuará siendo clave en las próximas semanas para evaluar el impacto sobre los sistemas agrícolas y ganaderos del NOA, en una campaña marcada por contrastes climáticos entre las distintas regiones del país.
