Maragranazo histórico: Lanús venció a Flamengo en el Maracaná y es campeón de la Recopa


Lanús escribió la página más gloriosa de su historia al vencer a Flamengo en el mítico Estadio Maracaná y consagrarse campeón de la Recopa Sudamericana. Con goles agónicos de José Canale y el juvenil Aquino en el alargue, el Granate firmó un triunfo épico en Río de Janeiro y desató un carnaval inolvidable entre los casi cuatro mil hinchas que viajaron desde el Sur del conurbano bonaerense.

La lluvia cayó como una bendición sobre el césped carioca mientras el árbitro Gustavo Tejera marcaba el final y desataba la locura. Las lágrimas se confundieron con el agua, los abrazos se multiplicaron y la fiesta prometía extenderse hasta la madrugada, tanto en Brasil como en Lanús. Porque no fue una copa más: fue la confirmación de que el club de barrio más grande del mundo puede mirar a los ojos a cualquier gigante del continente.

Un equipo con corazón y temple de campeón

El Granate fue un puño apretado durante 120 minutos. Las atajadas decisivas de Nahuel Losada ante Jorge Carrascal en el primer tiempo y frente a Everton en el complemento sostuvieron la ilusión cuando Flamengo apretaba. La voz de mando y la experiencia de Carlos “Cali” Izquierdoz ordenaron una defensa que resistió cada embate con firmeza y convicción.

En el minuto 118, cuando el destino parecía conducir todo a los penales, apareció la cabeza salvadora de José Canale. El defensor saltó más alto que todos y desató la locura con un frentazo inolvidable, pero aún quedaba tiempo para más emoción. En el cierre, el juvenil Aquino aprovechó su oportunidad y selló el 3-1 definitivo.

Lanús, Recopa Sudamericana

También fue clave la entrega de Tomás Guidara y Sasha Marcich para contener a los veloces extremos brasileños, el sacrificio de Agustín Medina y Agustín Cardozo en la mitad, y el esfuerzo de Ramiro Carrera y Marcelino Moreno, quienes no brillaron pero jamás dejaron de luchar. Rodrigo Castillo, autor del primer tanto, volvió a demostrar que su olfato goleador es una realidad.

David contra Goliat en el corazón de Río

Este Lanús fue la representación perfecta de David frente a un Flamengo armado como Goliat. El conjunto brasileño, plagado de figuras como Pulgar, Lino, Carrascal, Jorginho y la vuelta rutilante de Lucas Paquetá, llegaba con presupuesto millonario y aspiraciones de bicampeonato continental. Sin embargo, el glamour y los nombres pesados no alcanzaron frente a la convicción de un equipo que entendió que el corazón también juega.

El Granate hizo valer la receta argentina: orden táctico, sacrificio colectivo y fe inquebrantable. A pesar de que De Arrascaeta y Jorginho habían dado vuelta momentáneamente la historia desde el punto penal tras el gol inicial de Castillo, el equipo nunca perdió la compostura. Supo sufrir, resistir y esperar su momento. Y cuando lo encontró, fue letal. La épica tomó forma en el alargue y convirtió la noche carioca en un recuerdo imborrable.

De la Primera C a la cima del continente

La consagración adquiere mayor dimensión al repasar la historia del club. Lanús supo transitar el barro del Ascenso, militó en la Primera C hace menos de 50 años y en 1979 contaba con poco más de 2.000 socios. Hoy, con más de tres décadas ininterrumpidas en Primera División, se consolidó como uno de los grandes animadores del fútbol argentino a nivel internacional en el siglo XXI.

La semilla de este crecimiento se plantó en la Conmebol de 1996 y germinó con títulos que marcaron época. La Copa Sudamericana 2013 frente a Ponte Preta y la 2025 ante Atlético Mineiro fueron escalones fundamentales, aunque también hubo finales que dejaron cicatrices, como la Libertadores 2017 contra Gremio y la Sudamericana 2021 frente a Defensa y Justicia. Este nuevo trofeo, el noveno de su historia, probablemente sea el más importante por el rival, el escenario y la manera en que se consiguió.

Lanús, Canale, Recopa Sudamericana

Lanús no solo ganó una Recopa. Ganó respeto, consolidó un proyecto y confirmó que los sueños de barrio pueden conquistar el mundo. En el Maracaná, bajo la lluvia y ante un gigante, escribió su propia leyenda.