Con apoyo de la FAO, el SENASA fortalece el combate contra la langosta sudamericana
En el marco de la emergencia fitosanitaria declarada por el SENASA en febrero de 2024, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) profundizó este año su estrategia regional para enfrentar la expansión de la langosta sudamericana, considerada una de las plagas más temidas por su capacidad destructiva. El resurgimiento de esta especie —activo desde 2015 tras seis décadas de recesión— mantiene en alerta a Argentina, Paraguay y Bolivia, y pone bajo vigilancia preventiva a Brasil y Uruguay.
En este contexto, la FAO llevó adelante esta semana en Catamarca dos jornadas de capacitación destinadas a técnicos del SENASA y del Comité de Sanidad Vegetal del Cono Sur (COSAVE), complementadas con la entrega de equipamiento clave para mejorar las tareas de monitoreo y control de la langosta.
Tecnología ULV y equipos para zonas críticas
El aporte del organismo internacional incluyó máquinas de fumigación con tecnología de ultrabajo volumen (ULV), un sistema reconocido por su efectividad y por requerir cantidades mínimas de agua, lo que resulta determinante en regiones áridas o de difícil acceso. Los equipos cedidos consisten en mochilas y bastones ULV, máquinas montadas en vehículos equipadas con GPS para el seguimiento del producto aplicado, y siete termo higrómetros/anemómetros destinados a medir variables ambientales que influyen en el comportamiento de las mangas.
Durante los talleres, Mahgoub Boshara, especialista internacional del equipo global de manejo de langostas de la FAO, explicó los fundamentos técnicos del sistema ULV y compartió experiencias de control implementadas en otros países. La capacitación incluyó además un recorrido por áreas de cría de la langosta ubicadas a 100 kilómetros de la capital catamarqueña, en el límite con La Rioja, donde se analizaron condiciones ambientales y se observaron focos activos.

Cooperación regional para enfrentar una amenaza transfronteriza
El acto oficial de entrega del equipamiento contó con la presencia de la presidenta del SENASA, María Beatriz Giraudo, y de la representante interina de la FAO en Argentina, Maya Takagi. Durante la apertura, Takagi destacó la importancia de “la realización de capacitaciones y simulacros para hacer frente a la gestión de emergencias”, y subrayó la relevancia del trabajo articulado en la región.
“Desde la FAO, con aliados y distintas instituciones y en articulación con los productores, se desplegaron acciones para apoyar a los países de América del Sur en la implementación de estrategias y herramientas para prepararse y responder a la infestación de langostas”, señaló. También destacó que la organización cuenta con una amplia experiencia en vigilancia y control de poblaciones de langosta, lo que permitió avanzar en planes de contingencia robustos.
Este fortalecimiento se inscribe en un proceso iniciado meses atrás: en abril de 2025, la FAO encabezó un taller y simulacro en Tucumán y Catamarca; en mayo, impulsó una capacitación regional en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia. Estas instancias sentaron las bases para la entrega de equipamiento especializado concretada esta semana.

Una plaga voraz y de alto impacto
La langosta sudamericana es considerada la plaga más dañina del continente. Su comportamiento migratorio la convierte en una amenaza de rápida propagación: las mangas pueden desplazarse hasta 150 kilómetros por día y consumir volúmenes de alimento equivalentes a miles de personas. Una manga de apenas 1 km² puede reunir entre 50 y 80 millones de individuos, cada uno ingiriendo diariamente su propio peso.
Se trata de una plaga polífaga que afecta cultivos, montes nativos y pasturas, con consecuencias directas sobre la producción agropecuaria y la seguridad alimentaria. Por su carácter transfronterizo, su manejo de la langosta requiere estrategias coordinadas y sostenidas entre los países del Cono Sur.
Argentina posee una extensa trayectoria institucional en esta materia: el antecedente del Programa Nacional de Langostas y Tucuras del SENASA es la Comisión Nacional de Extinción de la Langosta, creada en 1891, el organismo sanitario más antiguo del país.
