Lácteos: tras el fuerte ajuste de 2024, el consumo muestra señales de recuperación
Luego de un año marcado por una profunda contracción del consumo, las ventas de productos lácteos comenzaron a repuntar, aunque de manera gradual y cautelosa. Los últimos datos del Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA) reflejan una mejora en el acumulado anual, impulsada principalmente por los quesos, aunque el nivel general aún se mantiene por debajo de los registros previos a la crisis.
Noviembre volvió a mostrar señales de debilidad
De acuerdo con el informe del OCLA, las ventas de lácteos al mercado interno cayeron en noviembre un 12,7% en volumen respecto de octubre. Medidas en litros de leche equivalente, la baja fue aún más pronunciada, con un descenso del 16,7%, lo que equivale a un 14% menos en el promedio diario.
En la comparación interanual, los números también resultaron negativos: –3,6% en volumen de productos y –5,6% en litros de leche equivalente, confirmando que la recuperación de los lácteos aún no es lineal y sigue expuesta a retrocesos mensuales.

El acumulado anual muestra una mejora moderada
A pesar de la caída de noviembre, el balance entre enero y noviembre deja un saldo positivo. En ese período, las ventas de lácteos crecieron 5,8% en volumen de productos y 6,5% en litros de leche equivalente, lo que marca una recuperación parcial frente al desplome registrado durante 2024.
Según el OCLA, si bien se observa una mejora generalizada por grupos de productos lácteos, todavía restan recuperar alrededor de cuatro puntos de la caída del 10,3% registrada en igual período del año pasado, lo que evidencia que el proceso de recomposición aún está incompleto.
Un año con dos realidades bien marcadas
El informe describe un marcado bache en las ventas durante el primer semestre de 2024, seguido por una recuperación significativa en la segunda mitad del año. Esa tendencia positiva se extendió al primer semestre de 2025, con algunos picos puntuales en la segunda parte del período analizado.
Sin embargo, la caída registrada en noviembre volvió a encender señales de alerta, y en términos generales los niveles de consumo siguen ubicándose por debajo de los alcanzados en 2023, último año previo al fuerte ajuste del poder adquisitivo.

Desaceleración y cambios en la canasta
Para el segundo semestre del año, el OCLA advierte una desaceleración en el ritmo de ventas de lácteos, con bajas generalizadas en varios rubros. No obstante, se destaca una recuperación reciente en productos de mayor valor agregado, como yogures, postres y leches saborizadas.
Aun así, los especialistas señalan que los productos de mayor precio unitario son los que muestran una recuperación más lenta, con la salvedad de los segmentos mencionados. En algunos casos, la mejora en el volumen se explicó por mayores ofertas y promociones, lo que implicó resignar márgenes.
Consumo doméstico: más litros, pero con cambios estructurales
Medido a partir del Balance Lácteo, el consumo doméstico creció 7% en litros de leche equivalente entre enero y noviembre. Sin embargo, el detalle por categorías muestra transformaciones profundas en los hábitos de consumo.
Dentro de las leches fluidas, el informe confirma un descenso sostenido en las ventas, una tendencia que se arrastra desde hace más de una década. En paralelo, se consolidó una mayor participación de leches no refrigeradas, en detrimento de las refrigeradas, aunque en 2024 se observó una leve reversión de ese comportamiento.

Saborizadas y yogures: rebote tras una fuerte caída
Las leches saborizadas o chocolatadas exhibieron una dinámica particular. Tras crecer con fuerza en 2021 y 2022, sufrieron una caída del 36,7% en 2024, pero en 2025 lograron una recuperación del 26,6%, mostrando una reactivación relevante.
Un comportamiento similar se observó en yogures, postres y flanes, que, si bien no alcanzaron los niveles de años previos, comenzaron a recuperar terreno dentro de la canasta láctea.
Quesos: recuperación casi total, pero con presión en precios
Los quesos siguen siendo el principal destino de la leche y el motor de la recuperación de los lácteos. Según el OCLA, el volumen vendido muestra una recuperación casi total, aunque lograda a costa de una resignación de precios.
En este contexto, se prioriza el consumo por precio al peso, con predominio de productos considerados “commodities”, como cremoso, barra y duros frescos, en detrimento de las especialidades. Así, el mercado lácteo comienza a levantarse tras el golpe de 2024, pero lo hace con cautela, márgenes ajustados y un consumidor aún sensible al precio.
