La Justicia decretó la quiebra de Bioceres SA y se profundiza la puja


La situación de Bioceres sumó un nuevo capítulo con un fuerte impacto institucional: el Juzgado Civil y Comercial de Rosario, a cargo del juez Fernando Mecoli, decretó la quiebra de Bioceres SA, la firma original creada en 2001 por productores y empresarios agroindustriales. La resolución implica que la sociedad pierde de inmediato la administración de sus bienes, en un escenario que marca un punto de inflexión en la crisis.

La decisión judicial se sustenta en un dato contundente: el pasivo supera ampliamente a los activos y el patrimonio neto arroja un saldo negativo de 110 millones de dólares. Bioceres SA había solicitado su convocatoria de acreedores en enero, pero el tribunal consideró acreditada la imposibilidad de cumplir con sus obligaciones. El desenlace impacta sobre una compañía que supo ser considerada un “unicornio” del agro argentino por sus desarrollos en biotecnología.

Bioceres SA y BIOX: dos estructuras distintas bajo un mismo nombre

El eje de la confusión pública radica en que Bioceres SA no es la misma entidad que Bioceres Crop Solutions Corp. (BIOX), la compañía que cotiza en el NASDAQ de Nueva York. Desde BIOX sostienen que la firma quebrada es una “sociedad residual” surgida tras una reestructuración societaria, y que actualmente no existe relación operativa ni financiera entre ambas.

El conflicto comenzó a escalar en junio del año pasado, cuando Bioceres SA dejó sin cubrir pagarés bursátiles, lo que activó las alarmas del mercado. En ese momento, voceros de BIOX aclararon que el default correspondía exclusivamente a esa sociedad y no a la empresa agrícola que continúa operando bajo el liderazgo de Federico Trucco.

Bioceres SA

BIOX mantiene el control de firmas como Rizobacter, Bioceres Semillas y ProFarm, y continúa focalizada en el negocio agrícola tradicional. Incluso, en junio pasado realizó cambios en su directorio para reforzar su perfil financiero y estratégico, en una señal que buscó transmitir estabilidad institucional en medio del ruido.

La transformación en Moolec y la división de responsabilidades

El entramado societario se complejiza con la transformación de Bioceres Group Limited en Moolec. La sociedad holding que agrupaba a Bioceres SA se integró en esta nueva estructura junto con Nutrecon LLC y Gentle Tec, dando origen a una entidad enfocada en el segmento food-tech y life sciences.

El 18 de junio se oficializó la combinación de negocios y asumió un nuevo CEO, lo que consolidó una separación formal entre el negocio agrícola (BIOX) y la nueva compañía listada como MLEC en NASDAQ. Desde esta perspectiva, quienes poseen pagarés vencidos de Bioceres SA deberían dirigir sus reclamos hacia Moolec y no hacia BIOX.

Bioceres SA, Trigo

Sin embargo, la superposición de nombres, cambios societarios y reestructuraciones sucesivas generó un escenario que muchos describen como un verdadero laberinto corporativo. La dificultad para distinguir responsabilidades y activos alimenta la incertidumbre en el mercado.

¿Una interna accionaria detrás del desenlace?

Más allá de la resolución judicial, en el trasfondo aparece lo que fuentes vinculadas a BIOX describen como una fuerte pelea de accionistas. Según versiones reservadas, la quiebra de Bioceres SA podría implicar una ganancia contable cercana a 95 millones de dólares para Moolec, lo que alimenta las sospechas sobre los intereses en juego.

En esa disputa emergen dos figuras centrales: Federico Trucco, histórico CEO del grupo, y el empresario uruguayo Juan Sartori, quien se convirtió a mediados del año pasado en uno de los principales accionistas en medio del complejo escenario financiero. De acuerdo con fuentes cercanas a la conducción agrícola, los fundadores y el management histórico se oponen a la quiebra y sostienen que existían alternativas para preservar valor.

Bioceres SA

Un vocero con conocimiento directo del proceso aseguró que desde el default de los pagarés la secuencia posterior no mostró una estrategia genuina de cumplimiento, sino que habría derivado en la construcción de un escenario que culminó en la quiebra. Desde la actual conducción de BIOX insisten en que el trasfondo de la medida sería avanzar sobre la compañía agrícola listada en Nueva York.

En definitiva, la quiebra de Bioceres SA abre una nueva etapa de incertidumbre en una historia marcada por reestructuraciones y tensiones internas. Mientras la Justicia avanza con el proceso, el mercado sigue de cerca el desenlace de una trama donde se entrecruzan finanzas, poder corporativo y el futuro de uno de los grupos más emblemáticos de la biotecnología argentina.