Frana respalda a los debutantes y cuestiona el calendario de Copa Davis
A dos semanas del viaje a Corea del Sur para disputar la primera ronda de los Qualifiers de la Copa Davis 2026, el capitán del equipo argentino, Javier Frana, analizó el contexto de una serie atravesada por ausencias importantes, debutantes y un calendario exigente. En una conferencia de prensa compartida con Federico Gómez, uno de los convocados, el extenista dejó definiciones claras sobre su rol, la conformación del equipo y el impacto que tiene la planificación del circuito profesional.
La serie se jugará del 6 al 8 de febrero en el Gijang Stadium de Busan, sobre superficie rápida, y contará con una formación nacional que combina juventud, primeras experiencias y especialistas en dobles. Lejos de dramatizar las bajas, Frana puso el foco en acompañar a quienes tendrán su estreno con la camiseta argentina.
Debutantes, una oportunidad para crecer
Cuatro de los cinco convocados vivirán su primera experiencia en Copa Davis, un dato que lejos de generar preocupación fue valorado positivamente por el capitán. “Es algo para celebrar. Acompañar a jugadores que van a vivir su primera experiencia en Copa Davis es muy valioso”, sostuvo Frana, destacando el proceso de formación y pertenencia que ofrece la competencia.
El mensaje hacia los debutantes es claro: no cargar con una presión innecesaria. “Acá no hay peso. El drama está en otro lado. Representar a Argentina es algo tan lindo. No debe ser padecido”, remarcó el seleccionador, buscando que los jugadores disfruten del desafío y se enfoquen en el rendimiento deportivo.

En ese sentido, Frana subrayó la importancia de construir un entorno de confianza, donde el debut no sea visto como una obligación sino como una oportunidad para crecer y sumar experiencia en uno de los escenarios más emblemáticos del tenis por equipos.
Las ausencias y el límite del rol del capitán
Consultado por la falta de jugadores de mayor ranking, Frana fue contundente al marcar los límites de su función. “No es trabajo del capitán convencer a nadie”, afirmó, y resumió su postura con una frase que sintetiza su mirada: “Los ‘no’ se revierten con cuatro ‘sí’”.
El capitán explicó que el objetivo es siempre armar el mejor equipo posible con los jugadores disponibles, pero sin descuidar el bienestar individual. “No podés poner a un jugador entre la espada y la pared”, advirtió, al tiempo que señaló que respetar los tiempos de recuperación y planificación es clave para el largo plazo.

Frana remarcó que cuidar a los jugadores hoy también es una forma de pensar en el futuro del equipo. “Después los vamos a necesitar más adelante”, sostuvo, dejando en claro que la Copa Davis debe convivir de manera más armónica con el calendario profesional.
El calendario, un problema estructural
Uno de los puntos más críticos planteados por Frana fue el impacto del calendario actual, que obliga a los jugadores a elegir entre representar al país o defender puntos importantes en el circuito. “Es una decisión muy difícil para cualquier jugador. No debería ser así”, señaló.
El capitán reclamó una solución conjunta entre los organismos que rigen el tenis, al considerar que la superposición de competencias genera estrés y condiciona la disponibilidad de los mejores jugadores. Para Frana, el debate excede a esta serie puntual y requiere una mirada estructural.

Compromiso, ilusión y un equipo definido
En contraste con las ausencias, Frana destacó la rápida respuesta afirmativa de Andrés Molteni. “No terminé de decir la frase y me dijo: ‘Estoy’”, relató, valorando el compromiso del doblista, uno de los referentes del equipo.
Por su parte, Federico Gómez agradeció la convocatoria y la definió como un premio al esfuerzo. “No dudé un minuto. Representar a Argentina es un sueño”, afirmó, y aseguró que el equipo dará el máximo: “Tenemos un gran equipo y vamos a dar el 100%”.
La nómina argentina estará integrada por Thiago Tirante, Marco Trungelliti y Federico Gómez en singles, junto a Andrés Molteni y Guido Andreozzi en dobles. Para Tirante, Trungelliti, Gómez y Andreozzi será el primer paso en la Copa Davis, en una serie exigente tanto en lo deportivo como en lo logístico, que marcará el inicio de un nuevo ciclo para el equipo nacional.
