Invernada: el ternero consolida su escalada en la previa a la zafra 2026
El mercado de invernada volvió a mostrar firmeza en esta semana, con subas generalizadas en la mayoría de las categorías livianas y una recuperación que consolida el tono alcista observado desde comienzos de año, según el informe de AZ Group y deCampoaCampo, el mercado ganadero online más grande del país.
La invernada se afirma a la espera de la Zafra
El dato más relevante fue el precio del ternero de 160-180 kilos, que promedió $6.710 por kilo vivo, con una suba semanal del 3,4%. Sin embargo, el movimiento más significativo se registró en categorías livianas y en hembras: las terneras de 150-170 kilos treparon 9,6% semanal, alcanzando un promedio de $6.529/kg, mientras que las vaquillonas de 250-290 kilos avanzaron más del 10%.

Los terneros de 130-160 kilos promediaron $7.017/kg (+4,17%), confirmando que la demanda se concentra especialmente en los animales más livianos, típicos de la zafra temprana. A medida que aumenta el peso, el precio tiende a moderarse, aunque igualmente con variaciones positivas en la mayoría de los casos.
Este escenario refleja varios factores combinados. Por un lado, la firmeza del novillo gordo, que en el mercado concentrador mostró subas del 5,3% semanal, mejora la expectativa de cierre de negocio para el feedlot. Por otro, la oferta de invernada aún no alcanza su pico estacional, lo que sostiene la competencia entre compradores.

Sin embargo, el aspecto más relevante no es sólo el valor absoluto del ternero, sino su relación con el novillo. Pese a que el novillo subió, el ternero se aprecia a mayor velocidad relativa. Actualmente se necesitan 46 kilos de novillo para comprar un kilo de ternero, una relación exigente para quien encierra.

La ecuación se complejiza aún más cuando se incorpora el maíz. Con un valor proyectado a junio de $283.500 por tonelada, para mantener la actual relación de 55 kilos de novillo por tonelada de maíz, el novillo debería ubicarse en torno a $5.194/kg, es decir, casi un 13% por encima del valor actual. Esto marca el delicado equilibrio del negocio de engorde.
En el plano macro, el contexto exportador aporta señales mixtas. Durante enero se exportaron 63.505 toneladas res con hueso, un 12,8% más que en igual mes del año anterior. Además, el valor promedio alcanzó US$4.981 por tonelada, con un incremento interanual del 27,4%. Esto fortalece el ingreso de divisas, pero también presiona el valor del novillo en dólares, que alcanzó US$6,28/kg carcasa, máximo regional en el Mercosur.

Para el criador que vende terneros, el escenario es claramente favorable. Para el feedlotero, en cambio, el margen depende de una recomposición sostenida del gordo y de que el maíz no se dispare en términos relativos.
Con la zafra aún en desarrollo, el mercado de invernada muestra dinamismo, selectividad y una clara preferencia por categorías livianas. La clave en las próximas semanas estará en la evolución de la oferta y en cómo impacte la relación ternero/novillo sobre las decisiones de encierre.
