Mercado de Invernada se mantuvo selectivo durante enero 2026
El mercado de invernada inició el año con un comportamiento marcado por la cautela y la selectividad, en un contexto donde los precios muestran estabilidad en las categorías livianas y ajustes a la baja en los animales más pesados. La primera página del informe permite contextualizar una semana atravesada por un reacomodamiento de expectativas, con productores y operadores que siguen de cerca la relación compra-venta y el impacto de los insumos clave, especialmente el maíz, según el informe de AZ Group y deCampoaCampo, el mercado ganadero online más grande del país.
La invernada sigue cautelosa
Durante la última semana de enero, el ternero de 170 kilos promedió $5.952 por kilo vivo, prácticamente sin cambios respecto de la semana anterior. Medido en dólares MEP, el valor se mantiene en torno a los US$4 por kilo, una referencia que muchos productores utilizan para evaluar decisiones comerciales en un escenario de mayor estabilidad cambiaria. Esta firmeza en los valores de los terneros livianos refleja una oferta contenida y una demanda que, si bien no es expansiva, se mantiene activa por parte de los sistemas de recría y los feedlots mejor posicionados financieramente.

En contraste, las categorías de mayor peso mostraron correcciones más marcadas. Los novillitos de 260 a 300 kilos registraron bajas semanales cercanas al 7%, mientras que los terneros de más de 180 kilos también ajustaron entre 3% y 4%. Este comportamiento responde a una combinación de factores que incluyen una mayor disponibilidad estacional de animales, márgenes ajustados en los corrales y una lectura más defensiva por parte de los compradores, que priorizan flexibilidad ante la incertidumbre climática del verano.
Un punto central para entender el momento del mercado es la mejora en la relación ternero/novillo. La suba del 4,1% en el precio del novillo en el Mercado Agroganadero de Cañuelas permitió una leve recomposición de esta relación, aun cuando el ternero mostró valores estables. Este movimiento genera un pequeño alivio para los feedlots, que ven mejorar sus números en un contexto donde el costo del alimento sigue siendo determinante.

En esa línea, la relación maíz/novillo alcanzó un nuevo mínimo de 64 kilos de novillo para comprar una tonelada de maíz. Si bien el cereal subió 2,5% semanal, el mayor incremento del precio del novillo permitió mejorar el indicador. Este dato es clave para la invernada intensiva, ya que define buena parte de la ecuación económica y condiciona el ritmo de encierre.

De cara a las próximas semanas, el mercado de invernada parece moverse en un equilibrio frágil. La estabilidad de los terneros livianos convive con ajustes en las categorías más pesadas, mientras los productores evalúan vender o retener en función del clima, la disponibilidad forrajera y la evolución del gordo. Más que euforia, lo que predomina es una lógica de gestión fina, donde cada kilo y cada relación insumo-producto cuentan.
