Inundaciones en Buenos Aires: CRA exige la ejecución del Plan Maestro del Río Salado


Las inundaciones que golpean al centro de la provincia de Buenos Aires mantiene en vilo a productores y comunidades rurales. Según estimaciones de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap), más de un millón de hectáreas están afectadas por inundaciones o excesos hídricos, lo que vuelve inviable no solo la producción agropecuaria, sino también el desarrollo social en una amplia región de la provincia.

Ante este panorama, Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) expresó su solidaridad con los productores y con su entidad asociada, al tiempo que reclamó la ejecución inmediata del Plan Maestro del Río Salado y una batería de medidas extraordinarias para paliar la emergencia.

Zonas críticas y pronóstico adverso

El impacto de las lluvias se concentra en distritos como Bolívar, 25 de Mayo, Carlos Casares, Hipólito Yrigoyen y 9 de Julio, donde los anegamientos avanzan con rapidez. Lejos de mejorar, los pronósticos climáticos anticipan que el próximo sábado se registrarían nuevas precipitaciones de gran magnitud, lo que amenaza con agravar todavía más el cuadro.

“La magnitud del problema no solo compromete la producción agropecuaria –con la campaña de maíz temprano descartada y serias dificultades para avanzar con la siembra de soja, girasol y maíz tardío–, sino que también genera aislamiento en comunidades rurales, con escuelas sin clases, caminos intransitables, ambulancias imposibilitadas de llegar y familias sin acceso a bienes básicos”, advirtió CRA en su comunicado.

Inundaciones, campo, Buenos Aires, LLUVIAS, 9 DE JULIO

Reclamos al Estado: urgencia y coordinación

Frente a la situación de las inundaciones, la entidad ruralista sostuvo que “se necesitan respuestas urgentes y coordinadas de los gobiernos provincial y nacional”, en línea con lo planteado previamente por Carbap.

El paquete de medidas sugerido incluye financiamiento con tasas diferenciales, disponibilidad inmediata de maquinarias viales, alivio fiscal y acciones extraordinarias para recomponer la infraestructura productiva y social en las zonas más afectadas.

CRA subrayó además que el mantenimiento de los caminos rurales debe convertirse en una prioridad, ya que la falta de obras viales agrava el aislamiento de las comunidades y dificulta el traslado de insumos, alimentos y personas.

Lluvias, clima, sequía

El Plan del Río Salado, en el centro de la escena

Uno de los puntos más enfáticos del reclamo es la ejecución plena del Plan Maestro Integral del Río Salado, diseñado hace más de dos décadas como solución estructural a los recurrentes problemas de inundaciones en el corazón productivo bonaerense.

“Si bien estas obras no hubieran evitado las lluvias, sí podrían haber mitigado significativamente su impacto”, remarcó la entidad que forma parte de la Mesa de Enlace, recordando que la postergación de este proyecto ha dejado a vastas zonas vulnerables a cada ciclo de precipitaciones intensas.

Impacto en todo ámbito

Las consecuencias ya son visibles: lotes enteros bajo agua, hacienda sin forraje disponible y siembras que deben reprogramarse o directamente abandonarse. La incertidumbre también se traslada al plano social: familias rurales aisladas, comercios que pierden clientela y servicios esenciales interrumpidos.

Lluvias, clima

“Los tiempos de la política y de la burocracia no son los tiempos de la producción. No se puede esperar a la demora que implica la declaración de emergencia agropecuaria: los productores, las comunidades rurales y miles de familias necesitan soluciones hoy”, enfatizó CRA.

El planteo deja en claro que la asistencia de corto plazo es indispensable, pero que sin obras hidráulicas y viales de largo plazo la situación seguirá repitiéndose.

Una crisis que convoca a todos

Pese a la dureza del diagnóstico, la organización también tendió puentes para el diálogo institucional: “Desde CRA acompañamos cada instancia de gestión que permita encontrar respuestas concretas para afrontar esta crisis. La defensa del interior productivo y social es una causa común que nos convoca a todos”.

Con más lluvias en el horizonte inmediato, el futuro de la campaña agrícola 2025/26 en el centro bonaerense aparece seriamente comprometido. Entre la urgencia de las soluciones inmediatas y la necesidad de avanzar en obras estructurales, el mensaje de los productores es claro: sin respuestas rápidas y coordinadas, las inundaciones seguirán siendo un drama recurrente para el campo y las comunidades rurales.