INTA El Colorado logra un hito genético y fortalece la producción de ponedoras en el norte argentino
El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) El Colorado, en la provincia de Formosa, alcanzó un avance histórico para la avicultura nacional. Por primera vez, el organismo logró desarrollar su propia base genética de la tradicional ponedora Negra INTA, un paso clave para mejorar la eficiencia productiva, reducir costos y consolidar la autosuficiencia genética de las ponedoras en el norte del país. El logro se concretó a partir del nacimiento de más de 1.500 pollitos reproductores propios, destinados a garantizar la producción de esta línea emblemática durante 2026.
Este desarrollo posiciona al centro formoseño como un actor estratégico en la provisión de genética avícola adaptada a las condiciones ambientales del NEA y NOA, regiones donde las altas temperaturas y la humedad representan un desafío constante para los sistemas productivos.
Avance histórico hacia la autosuficiencia genética
El hito fue alcanzado por el equipo técnico del Centro de Multiplicación de Aves “Nilo Alberto Schaller”, que logró producir reproductores propios de ponedoras luego de más de tres décadas de trabajo sostenido. La obtención de una base genética propia marca un antes y un después para la producción de la Negra INTA, una de las líneas más difundidas entre pequeños y medianos productores del país.
“Después de 30 años, pudimos generar nuestros propios reproductores, adaptados a la región”, señaló Alejandro Bettella, responsable del Centro de Multiplicación de Aves del INTA El Colorado. El objetivo principal es asegurar la producción futura sin depender de otros centros, fortaleciendo la autonomía técnica y económica del sistema productivo regional.

Tecnología, infraestructura y manejo de líneas puras
El proceso demandó más de 60 días de trabajo intensivo, enfocado en la recuperación y el manejo de líneas puras. Cada etapa fue planificada con precisión, ya que cada gallina reproductora posee un alto valor genético y económico, lo que exige condiciones estrictas de manejo y control ambiental.
Para ello, el INTA El Colorado cuenta con un galpón exclusivo de 10 por 25 metros, totalmente climatizado y con aislamiento térmico. Esta infraestructura permite mantener la temperatura interior por debajo de los 25 grados, incluso durante los meses más calurosos del norte argentino. El confort de las ponedoras y la eficiencia reproductiva son pilares fundamentales del sistema, ya que garantizan la calidad genética del material producido.
Preservar un patrimonio genético estratégico
Más allá del impacto productivo inmediato, el logro tiene un fuerte valor estratégico. La consolidación de este núcleo genético centinela permite resguardar las líneas puras de Plymouth Rock Barrada y Rhode Island Red, razas base de las ponedoras Negra INTA, ante posibles contingencias sanitarias o productivas en otros puntos del país.

Este resguardo no solo protege un patrimonio genético de valor nacional, sino que asegura la continuidad en la provisión de genética adaptada a climas adversos, una necesidad central para las economías regionales del norte argentino.
Un centro clave para las economías regionales
Actualmente, el Centro de Multiplicación de Aves del INTA El Colorado es el único activo en toda la región nordeste y parte del noroeste argentino. Desde allí se abastece a productores de Formosa, Corrientes, Misiones, Chaco, Jujuy, Salta y el norte de Santa Fe, fortaleciendo un esquema productivo de ponedoras basado en la eficiencia y la cercanía territorial.
“Producir los reproductores de ponedoras en nuestra estación experimental significó un ahorro enorme”, explicó Bettella, al tiempo que destacó la importancia de reducir la dependencia de centros lejanos o de importaciones costosas.

Negra INTA: rusticidad, productividad y futuro
Reconocida por su rusticidad, alta productividad y excelente adaptación al manejo extensivo, las ponedoras Negra INTA son un símbolo del desarrollo tecnológico nacional aplicado al sector agropecuario. Con este avance, el INTA reafirma su rol estratégico en el fortalecimiento de la genética avícola argentina.
“Nuestra misión es garantizar que los productores del norte tengan acceso a genética de calidad de ponedoras, adaptada a su ambiente”, concluyó Bettella. El logro del INTA El Colorado no solo asegura el futuro de una línea emblemática, sino que consolida un modelo de innovación con impacto directo en el desarrollo regional y nacional.
