Buenos Aires confirma un segundo caso de influenza aviar en aves comerciales
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) confirmó un segundo caso de influenza aviar altamente patógena (IAAP) H5 en aves comerciales en la provincia de Buenos Aires. El foco fue detectado en un establecimiento de reproductores padres pesados en la localidad de Lobos, tras el análisis de muestras realizado en el Laboratorio Nacional del organismo, ubicado en Martínez.
La confirmación se produjo luego de la notificación de la sospecha sanitaria, la asistencia técnica inmediata al establecimiento y la recolección de muestras oficiales. El diagnóstico positivo activó de forma automática el plan de contingencia nacional, tal como ocurrió con el caso de influenza aviar confirmado el día anterior en Ranchos, también en territorio bonaerense.
Interdicción, zona sanitaria y sacrificio controlado
Tras la confirmación del virus IAAP H5, el SENASA dispuso la interdicción del establecimiento afectado y la delimitación de una Zona de Control Sanitario (ZCS). En esa área se implementarán medidas estrictas de bioseguridad, restricción de movimientos, monitoreo epidemiológico y rastrillaje sanitario, con el objetivo de evitar la diseminación del virus.
Además, el organismo supervisará el despoblamiento sanitario de las aves involucradas y la disposición final correspondiente. Posteriormente se aplicarán tareas exhaustivas de limpieza y desinfección en el predio, paso indispensable para cortar la cadena de transmisión de la influenza aviar. Como parte de los protocolos internacionales, la Argentina notificará oficialmente el caso y las acciones implementadas a la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA).

Impacto en el estatus sanitario y en las exportaciones
Con la confirmación del primer brote en aves comerciales, el país perdió su condición sanitaria como libre de influenza aviar altamente patógena. Esta situación derivó en la suspensión de exportaciones de productos aviares hacia destinos que basaban sus acuerdos comerciales en ese estatus sanitario, afectando principalmente a la carne aviar fresca.
Se estima que alrededor de 40 destinos aplicaron restricciones a esta mercancía. Sin embargo, las autoridades remarcaron que el impacto es considerablemente menor en comparación con los brotes registrados en 2023 y 2025. Gracias a negociaciones previas realizadas en 2024 y 2025, más de 35 países mantienen el comercio bajo criterios de zonificación, regionalización o compartimentación, lo que representa una reducción cercana al 47 % en los mercados afectados respecto de crisis sanitarias anteriores.
Estas herramientas permiten sostener exportaciones desde zonas no afectadas, limitando el daño económico al sector. El esquema de acceso diferenciado protege parte del flujo comercial y aporta previsibilidad a la cadena avícola, aun en un contexto sanitario complejo.

Plazos para recuperar la condición sanitaria
Las autoridades sanitarias recordaron que, si no se registran nuevos brotes de influenza aviar en establecimientos comerciales, el país podrá iniciar el proceso para recuperar su estatus. Una vez transcurridos al menos 28 días desde la finalización del sacrificio sanitario, limpieza y desinfección, Argentina podrá autodeclararse nuevamente libre de IAAP ante la OMSA.
Este plazo es clave para restablecer plenamente los mercados que hoy mantienen restricciones totales. La rapidez en la contención y el cumplimiento estricto de los protocolos sanitarios serán determinantes para acelerar la recuperación comercial, señalaron fuentes técnicas del organismo.

Refuerzo de medidas preventivas en todo el país
Frente a la detección del nuevo foco de influenza aviar, el SENASA instó a reforzar las medidas de manejo, higiene y bioseguridad en todos los establecimientos avícolas, conforme a la Resolución N° 1699/2019. El cumplimiento estricto de estas normas es fundamental para reducir el riesgo de propagación del virus.
En el caso de las aves de traspatio, se recomienda mantenerlas en espacios protegidos que impidan el contacto con ejemplares silvestres, utilizar ropa exclusiva para su manejo y desinfectar periódicamente las instalaciones. También se debe restringir el acceso de aves silvestres a fuentes de agua y alimento, una de las principales vías de transmisión.
Las autoridades recordaron la importancia de notificar de inmediato cualquier mortandad inusual o signos clínicos compatibles con la influenza aviar, como síntomas nerviosos, digestivos o respiratorios. La detección temprana y la denuncia oportuna constituyen herramientas esenciales para proteger la producción avícola nacional, en un escenario que exige máxima vigilancia sanitaria.
