Detectan influenza aviar en aves silvestres en General Madariaga y activan medidas preventivas


El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) confirmó un caso de influenza aviar de alta patogenicidad (IAAP) H5 en aves silvestres en la localidad bonaerense de General Juan Madariaga. La detección se produjo tras el análisis de muestras realizadas por el Laboratorio Oficial del organismo, ubicado en Martínez, luego de recibir reportes de mortandad y signos compatibles con la enfermedad en la Reserva Laguna La Salada Grande.

Las especies afectadas fueron gaviota capucho café, cisne coscoroba y cisne de cuello negro, todas de hábitat silvestre. La rápida intervención técnica permitió corroborar la presencia del virus y activar los protocolos sanitarios correspondientes, con el objetivo de evitar una eventual dispersión hacia establecimientos productivos o aves de traspatio en la región.

El estatus sanitario del país no se ve comprometido

Desde el organismo sanitario aclararon que el hallazgo no modifica la condición de Argentina como país libre de influenza aviar de alta patogenicidad en aves de corral. Esta autodeclaración fue formalizada en septiembre de 2025, tras cumplir con los criterios internacionales exigidos para recuperar el estatus sanitario.

El punto clave es que el caso detectado corresponde exclusivamente a fauna silvestre. Al no haberse registrado contagios en granjas comerciales, no se afectan las exportaciones ni las operaciones comerciales del sector avícola, una actividad estratégica para la economía nacional. No obstante, el SENASA mantiene un monitoreo constante y reforzó la vigilancia epidemiológica en la zona.

Influenza Aviar

Recomendaciones para productores y tenedores de aves

Más allá de que la detección de influenza aviar no altera la situación sanitaria general, las autoridades instaron a extremar los cuidados preventivos. En particular, los productores de aves comerciales deben reforzar las medidas de bioseguridad establecidas en la normativa vigente, especialmente las contempladas en la Resolución 1699/2019.

Entre las acciones recomendadas se incluyen control estricto de ingresos a los establecimientos, desinfección de vehículos y equipamiento, manejo adecuado de residuos y control de fuentes de agua, para reducir al máximo el riesgo de ingreso del virus. La bioseguridad es considerada la herramienta más eficaz para evitar brotes en sistemas productivos intensivos.

En el caso de quienes poseen aves de traspatio, el organismo subrayó la importancia de mantenerlas en espacios cerrados o protegidos, evitando el contacto directo o indirecto con ejemplares silvestres. Además, se aconseja utilizar ropa exclusiva para la manipulación de los animales, higienizar periódicamente los gallineros y restringir el acceso de aves silvestres a los comederos y bebederos familiares.

Influenza Aviar

Importancia de la notificación temprana

Las autoridades sanitarias recordaron que la detección precoz es determinante para contener la influenza aviar y frenar su propagación. Por ello, ante la presencia de mortandades inusuales o síntomas compatibles con influenza aviar —como trastornos nerviosos, digestivos o respiratorios— se debe realizar una notificación inmediata.

El aviso puede efectuarse en la oficina local más cercana del SENASA, por vía telefónica o presencial. También se encuentra habilitada la línea de WhatsApp (11) 5700 5704, el correo electrónico oficial y el formulario digital “Avisá al Senasa”, disponible en el sitio web del organismo. Estas herramientas buscan agilizar la comunicación y permitir una respuesta rápida ante cualquier sospecha.

Influenza Aviar

Vigilancia permanente en un contexto regional sensible

La influenza aviar es una enfermedad viral que afecta principalmente a aves y que ha tenido circulación en distintos puntos del continente en los últimos años. Si bien el caso confirmado en General Madariaga se circunscribe a fauna silvestre, las autoridades mantienen una vigilancia activa para proteger la producción avícola y la biodiversidad local.

El escenario actual demanda responsabilidad compartida entre organismos oficiales, productores y la comunidad. Con protocolos en marcha y medidas preventivas reforzadas, el objetivo es claro: evitar la propagación de la influenza aviar y sostener el estatus sanitario alcanzado. La coordinación y la notificación temprana serán claves para mantener bajo control una enfermedad que requiere atención constante.