Influenza aviar en Buenos Aires: confirman un caso en aves comerciales
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) confirmó un caso positivo de influenza aviar altamente patógena (IAAP) H5 en aves comerciales en la provincia de Buenos Aires. El brote fue detectado en un establecimiento de línea genética —reproductores padres pesados— ubicado en la localidad de Ranchos, tras la aparición de signos clínicos compatibles con la enfermedad y una elevada mortandad.
Según informó el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria, veterinarios oficiales recolectaron muestras en el predio afectado y las remitieron al Laboratorio Oficial del organismo en Martínez, donde se confirmó el diagnóstico de IAAP H5. La rápida intervención permitió verificar la presencia del virus y activar de inmediato el plan de contingencia sanitario.
La influenza aviar altamente patógena es una enfermedad viral que afecta principalmente a las aves y puede provocar importantes pérdidas productivas. En este caso, el hallazgo se produjo en un establecimiento comercial, lo que encendió las alertas del sistema sanitario nacional.

Plan de contingencia y zonas de control
Tras la confirmación del caso de influenza aviar, el SENASA dispuso la interdicción inmediata del establecimiento afectado, restringiendo cualquier movimiento de animales, productos o subproductos que pudieran facilitar la propagación del virus. Esta medida forma parte del protocolo previsto para situaciones de brote.
El plan de contingencia contempla la creación de una Zona de Control Sanitario dividida en dos áreas específicas. Por un lado, se estableció una zona de perifoco de 3 kilómetros alrededor del predio, donde se intensifican las medidas de bioseguridad, control de movimientos y vigilancia epidemiológica. Por otro, se delimitó un área de vigilancia de 7 kilómetros adicionales, en la que se realizan tareas de monitoreo, inspecciones y rastrillaje sanitario.
El objetivo central es contener el virus y evitar su diseminación hacia otros establecimientos comerciales o de traspatio. En las próximas jornadas, agentes oficiales supervisarán el despoblamiento sanitario del establecimiento afectado, así como la correcta disposición final de las aves y la posterior limpieza y desinfección integral del predio.

Impacto en las exportaciones y situación del mercado interno
El organismo sanitario también notificará oficialmente el brote de influenza aviar a la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), como establecen los protocolos internacionales. En consecuencia, se suspenderán temporalmente las exportaciones de productos aviares hacia los países que mantienen acuerdos sanitarios con Argentina bajo la condición de país libre de la enfermedad.
No obstante, Argentina podrá continuar exportando a aquellos mercados que reconocen la estrategia de zonificación y compartimentos libres de IAAP, mecanismo que permite aislar el área afectada sin comprometer la totalidad del sistema productivo nacional.
En caso de que no se registren nuevos brotes de influenza aviar en establecimientos comerciales y transcurran al menos 28 días desde la finalización de las tareas de sacrificio, limpieza y desinfección, el país podrá autodeclararse nuevamente libre ante la OMSA. Esto habilitaría la reactivación plena de los envíos al exterior.
En cuanto al consumo interno, el SENASA llevó tranquilidad a la población: la influenza aviar no se transmite por el consumo de carne de pollo ni de huevos, por lo que la producción destinada al mercado local continuará desarrollándose con normalidad.

Medidas preventivas y canales de notificación
Frente al brote de influenza aviar, las autoridades reforzaron las recomendaciones para productores avícolas comerciales, quienes deben cumplir estrictamente con las medidas establecidas en la Resolución N° 1699/2019. Entre las principales acciones se incluyen la revisión periódica de mallas antipájaros, el lavado y desinfección de vehículos e insumos, y la limpieza intensiva de zonas con acumulación de materia fecal de aves silvestres.
Asimismo, se recomienda reducir o eliminar áreas con agua estancada que puedan atraer aves silvestres, consideradas posibles transmisoras del virus. La bioseguridad es la herramienta clave para minimizar el riesgo de propagación.
Ante la detección de mortandad inusual o síntomas nerviosos, digestivos o respiratorios en aves, cualquier persona puede notificar de inmediato al SENASA a través de sus oficinas, por WhatsApp o mediante el formulario digital disponible en su sitio oficial. La notificación temprana resulta fundamental para contener eventuales nuevos focos y preservar el estatus sanitario del país.
