El huevo busca una rebaja impositiva para equiparar su carga con otras proteínas
Un grupo de legisladores presentó en el Congreso un proyecto de ley que busca reducir del 21% al 10,5% la alícuota del IVA que pagan los huevos frescos y los ovoproductos, con el objetivo de equiparar su tratamiento impositivo con el de otras proteínas animales. La iniciativa fue impulsada por los diputados Guillermo Michel y Marianela Marclay, junto con el senador Adán Bahl.
El planteo apunta a corregir una desventaja tributaria que el sector arrastra desde la reforma fiscal de 2017, cuando otras carnes pasaron a tributar una alícuota reducida del 10,5%. En cambio, el huevo quedó alcanzado por la tasa general del 21%, lo que, según los impulsores del proyecto, generó una brecha dentro de la propia canasta de proteínas animales.
Cambios en la Ley de IVA
El eje central del proyecto consiste en modificar el artículo 28 de la Ley de IVA para incluir explícitamente a los huevos frescos y sus derivados dentro de la alícuota reducida. De aprobarse, la medida abarcaría no solo al huevo en cáscara, sino también a una amplia gama de productos derivados que forman parte de la industria alimentaria.
Entre los productos contemplados aparecen huevo líquido, yema, albúmina y distintas presentaciones deshidratadas, segmentos que tienen creciente participación en la industria alimentaria y en la exportación. Para el sector productivo, este punto es clave porque la reducción impositiva alcanzaría también a los productos con mayor valor agregado.
La argumentación de los legisladores retoma además antecedentes parlamentarios. Un proyecto presentado en 2020 ya advertía que la reforma tributaria de 2017 “olvidó equiparar al huevo y sus subproductos” con el resto de las proteínas animales, pese a tratarse de un alimento ampliamente consumido y de gran valor nutricional.

El impacto en una cadena productiva extensa
La cadena del huevo tiene una fuerte presencia territorial y un entramado productivo que incluye granjas, plantas de clasificación, logística, industrialización y comercialización. Provincias como Entre Ríos, Argentina y Buenos Aires, Argentina concentran buena parte de la producción nacional.
Desde el sector consideran que una reducción del IVA podría mejorar la competitividad interna, ampliar los márgenes comerciales y fortalecer la formalización de la actividad. En un contexto de costos crecientes y consumo sensible a los precios, el cambio impositivo también podría contribuir a sostener el nivel de producción.
Los números del sector muestran la magnitud de la actividad. Según datos citados por los impulsores del proyecto, la producción argentina alcanzó en 2025 unas 18.970 millones de unidades, lo que representó un crecimiento del 8,82% respecto al año anterior.
En paralelo, el consumo interno también continúa en niveles muy elevados. El consumo per cápita llegó a 398 huevos por persona al año, lo que posiciona al país entre los mercados con mayor consumo del mundo y confirma el carácter masivo de este alimento dentro de la dieta argentina.

Un posible impacto en el precio al consumidor
Uno de los argumentos centrales de la iniciativa es que la reducción del IVA podría contribuir a abaratar una proteína de consumo cotidiano, especialmente en un contexto económico en el que los consumidores priorizan alimentos con buena relación entre precio y valor nutricional.
El huevo se ha consolidado en los últimos años como una de las proteínas más accesibles del mercado interno, y una menor carga impositiva podría reforzar ese posicionamiento si la rebaja llega efectivamente a los precios finales.
Además, distintos análisis legislativos sostienen que una estructura tributaria más equilibrada podría contribuir a reducir los niveles de informalidad dentro de la cadena, un aspecto que históricamente ha sido motivo de preocupación para el sector y para los organismos de control.

Un proyecto que recién inicia su camino
Más allá del respaldo que la propuesta puede encontrar en el sector productivo, el proyecto recién comienza su recorrido legislativo dentro del Congreso. Para convertirse en ley deberá atravesar el debate en distintas comisiones y luego reunir mayorías tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado.
Para la cadena avícola, la discusión no es menor. El resultado del debate puede incidir en variables clave como el precio al consumidor, la competitividad del sector, el nivel de consumo y la formalización de la actividad.
