Con una campaña récord de girasol, el mercado local muestra solidez
La campaña de girasol 2025/2026 en Argentina se perfila como una de las más importantes de la historia. Según datos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación analizados por la Bolsa de Cereales de Córdoba (BCCBA), la producción nacional alcanzaría 7,3 millones de toneladas, lo que representaría un crecimiento cercano al 30% respecto del ciclo 2024/25, cuando la cosecha había sido de 5,6 millones de toneladas.
Este volumen se apoyaría en una fuerte expansión del área sembrada con girasol. De acuerdo con las estimaciones oficiales, la superficie implantada llegó a 3,1 millones de hectáreas, unas 680.000 hectáreas más que en la campaña anterior, cuando se habían sembrado cerca de 2,4 millones de hectáreas.
Avanza la cosecha en gran parte del país
En paralelo con las buenas perspectivas productivas, la cosecha avanza de forma sostenida en las distintas regiones girasoleras. Al 26 de marzo, según la Secretaría de Agricultura, el 61% del área sembrada a nivel nacional ya había sido cosechada. Este progreso se encuentra en línea con el registrado durante la campaña anterior, cuando a la misma fecha se había recolectado el 59% de la superficie, aunque todavía se ubica por debajo del promedio de las últimas cinco campañas, que ronda el 66%.
En términos regionales, las labores ya finalizaron en gran parte de las provincias del norte del país, entre ellas Chaco, Formosa y Santiago del Estero, además de Santa Fe y Entre Ríos. En tanto, en las principales zonas productoras del sur, el avance es menor. En la provincia de Buenos Aires, la cosecha de girasol alcanza cerca del 30% del área, mientras que en La Pampa el progreso ronda el 43%.
Por su parte, en Córdoba, según el Departamento de Información Agronómica de la Bolsa de Cereales de Córdoba, ya se ha recolectado aproximadamente el 50% de la superficie sembrada con girasol.

Mayor molienda impulsada por la oferta
El buen panorama productivo también se refleja en las expectativas de la industria aceitera. De acuerdo con las proyecciones de la Secretaría de Agricultura, durante el ciclo comercial 2025/26 se industrializarían cerca de 6 millones de toneladas de girasol, lo que representaría un incremento interanual del 27% en el volumen procesado.
Los primeros datos del año ya muestran señales en ese sentido. Entre enero y febrero se procesaron alrededor de 685.000 toneladas, registrándose niveles de molienda superiores a los del mismo período del año pasado en la mayoría de las provincias que cuentan con plantas industriales.
Este aumento en la actividad industrial responde al mayor volumen disponible y a las buenas perspectivas que ofrece el cultivo para el sector exportador y para la producción de aceite y subproductos.

Fuerte ritmo de comercialización
La comercialización del girasol también avanza con dinamismo. Según datos oficiales, al 18 de febrero se habían comprado 3,1 millones de toneladas correspondientes a la campaña 2025/26, lo que representa el 44% de la producción nacional estimada.
Este nivel de avance se ubica ocho puntos porcentuales por encima del registrado a la misma fecha del ciclo anterior, cuando las compras alcanzaban el 36%, y también supera el promedio de las últimas cinco campañas.
En paralelo, las existencias de girasol en acopios, plantas industriales y terminales portuarias alcanzaron 2,23 millones de toneladas al 1° de marzo, el mayor volumen registrado en los últimos once años.

Exportaciones firmes y precios sostenidos
En el frente externo, las ventas también muestran un buen desempeño. Entre enero y marzo se aprobaron declaraciones juradas de ventas al exterior (DJVE) por 857.000 toneladas de semilla, 408.000 toneladas de aceite y 578.000 toneladas de harina de girasol.
Para cumplir con esos compromisos comerciales sería necesario disponer de alrededor de 3 millones de toneladas de semilla, un volumen que coincide con las compras realizadas hasta el momento por parte de la industria y los exportadores.
De esta manera, el mercado local cuenta con la materia prima necesaria para abastecer tanto a la demanda interna como a los compromisos de exportación en el corto plazo. En este contexto de abundante oferta y fuerte actividad comercial, los precios del girasol se mantienen firmes. El valor disponible promedio se ubica actualmente en torno a los 380 dólares por tonelada.
