Gimnasia y Estudiantes empataron 0 a 0 en el clásico de La Plata
El clásico platense no tuvo dueño. Gimnasia y Estudiantes igualaron 0-0 en el interzonal correspondiente a la fecha 5 del Torneo Apertura de la Liga Profesional de Fútbol, en un partido muy disputado, friccionado y con escasas situaciones de peligro.
El encuentro se jugó en el Estadio Juan Carmelo Zerillo, donde el Lobo intentó imponer condiciones con el empuje de su gente, aunque nunca logró quebrar la resistencia del Pincha. La tensión típica de este tipo de compromisos estuvo por encima del juego y eso se notó en el desarrollo.
Un tiempo para cada uno
Durante la primera mitad, el equipo visitante fue el que lució mejor plantado. Con mayor control de la pelota y ocupando mejor los espacios, Estudiantes insinuó un poco más, mientras que Gimnasia apostó a recuperar y salir rápido de contragolpe. Aun así, las aproximaciones no alcanzaron para modificar el marcador.
En el complemento cambió el impulso. El Lobo salió con mayor decisión y tuvo la oportunidad más clara de la noche: el delantero Marcelo Torres logró generar el espacio, pero el arquero uruguayo Fernando Muslera respondió con seguridad y sostuvo el cero.

Con el correr de los minutos, el Pincha equilibró nuevamente el trámite. El ritmo volvió a caer, crecieron las interrupciones y el empate empezó a tomar forma definitiva. Ninguno encontró claridad en los metros finales y el clásico terminó diluyéndose sin goles.
Cómo quedan en la tabla
El punto dejó a Gimnasia en el sexto lugar con siete unidades, en lo que fue su primer empate en el certamen. En la próxima jornada tendrá una parada exigente: visitará a Gimnasia y Esgrima de Mendoza el viernes a las 22.15 en el estadio Víctor Antonio Legrotaglie.
Estudiantes, por su parte, alcanzó los nueve puntos y se ubica cuarto. Para el conjunto dirigido por Eduardo Domínguez fue su tercera igualdad en el campeonato. En la fecha siguiente será local frente a Sarmiento de Junín, el viernes a las 18, nuevamente en el Bosque.

El clásico dejó más lucha que juego, más nervios que fútbol. Un empate que suma, pero que seguramente deja la sensación de que ambos podían dar algo más en una de las citas más esperadas del calendario. Si algo quedó claro es que la rivalidad sigue intacta, aunque esta vez el grito quedó guardado.
