Ganadería: la relación maíz/novillo reconfigura el mercado 2026


La relación maíz/novillo volvió a marcar un hito en el negocio de la ganadería argentina. Según el último Informe Ganadero de AZ Group  deCampoaCampo, el mercado ganadero online más grande del país, el indicador cayó a 57 puntos y tocó un nuevo mínimo histórico, impulsado por la baja del cereal y la firmeza de la hacienda terminada. El dato reconfigura la ecuación económica, especialmente para los sistemas de engorde a corral.

La relación insumo/producto mide cuántos kilos de novillo se necesitan para comprar una tonelada de maíz. Cuando el número baja, mejora el poder de compra del feedlot: con menos kilos vendidos puede adquirir el principal insumo de la dieta. En la última semana, el maíz retrocedió 4% por el avance de la cosecha en distintas regiones productivas, mientras que el novillo sostuvo valores e incluso mostró subas en el Mercado Agroganadero de Cañuelas (MAG).

En ese mercado de la ganadería, el novillo promedió $4.371 por kilo, con un incremento semanal de 1,3%. El índice de arrendamiento alcanzó los $4.474, con una mejora de 2,6% respecto a la primera semana del mes. La demanda exportadora volvió a jugar un rol central, especialmente en el novillo pesado de más de 460 kilos, que llegó a cotizar hasta $4.950 por kilo.

Un nuevo piso para el feedlot

La combinación de maíz en baja y novillo firme genera un escenario particularmente favorable para el engorde a corral. El cereal, principal componente del costo de alimentación, se abarata en términos relativos, mientras el precio de venta de la hacienda terminada se mantiene sólido.

Este nuevo piso histórico de la relación maíz/novillo mejora los márgenes potenciales del feedlot, en un contexto en el que la eficiencia de conversión y la gestión financiera resultan claves. No obstante, la sostenibilidad del escenario dependerá de la evolución climática —que condiciona la oferta agrícola— y de la demanda exportadora, que hoy sostiene valores en el segmento pesado.

Ganadería, invernada firme y reposición más cara

Mientras el indicador favorece al corral, la reposición de la ganadería continúa encareciéndose. La invernada mantuvo su tendencia alcista, con el ternero de 160 a 180 kilos promediando $6.163 por kilo, un 5,5% más en la semana, con máximos de $6.736. En dólares, el ternero de 170 kilos se ubicó en torno a US$4,28 por kilo, cerca de 6% por encima del promedio de enero, aun con la baja del dólar MEP.

Las categorías livianas de la ganadería lideraron las subas en el mercado físico. Las vaquillonas de 270 a 390 kilos registraron incrementos cercanos al 5% semanal, con promedios de $4.772 por kilo. En el segmento de cría, los vientres preñados también mostraron ajustes positivos, con máximos superiores a $2,4 millones por cabeza.

El mercado evidencia así una recomposición transversal que abarca desde la reposición hasta la hacienda terminada. Sin embargo, esta firmeza en la invernada plantea una tensión dentro de la cadena: el ternero caro presiona los costos iniciales del ciclo de engorde, incluso cuando el maíz ofrece alivio.

Una ecuación dinámica

El mínimo histórico de la relación maíz/novillo no es solo un dato estadístico: es una señal que impacta directamente en las decisiones productivas. Para el feedlot, representa una ventana de oportunidad. Para el criador, confirma la solidez de la demanda por terneros. Para el invernador tradicional, implica recalcular márgenes en un contexto de reposición exigente.

El equilibrio en la ganadería dependerá de múltiples variables: el ritmo de cosecha y precios del maíz, la continuidad de la demanda exportadora, la evolución del consumo interno y el marco macroeconómico. Por ahora, el indicador en 57 puntos redefine el mapa del negocio ganadero y coloca al engorde a corral en una posición relativamente más competitiva dentro de la cadena bovina.