La ganadería, repleta de optimismo: el 82% de los empresarios cree que es un buen momento para invertir
La ganadería se posiciona hoy como el sector con mayor optimismo dentro del agro argentino, según la última encuesta SEA elaborada por los Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (CREA). El relevamiento dejó un dato contundente: el 82% de los empresarios ganaderos considera que es un buen momento para invertir.
La encuesta incluyó 1147 empresarios y 215 asesores CREA de todo el país y reflejó una mejora en las expectativas generales del sector. Impulsado principalmente por el desempeño de la ganadería, el indicador integrado de intención de inversión volvió a terreno positivo por primera vez desde 2022.
El informe también marcó un fuerte contraste con otras actividades. Mientras en la ganadería bovina predomina el optimismo, en el sector ovino solo el 38% de los empresarios considera que es un buen momento para invertir, lo que evidencia la diferencia en la percepción del contexto productivo.
A nivel general, el 76% de los encuestados señaló que el escenario actual del país representa una oportunidad para su empresa, una mejora respecto de la percepción registrada durante 2025.

Eficiencia y gestión para enfrentar el contexto
En la visión de los empresarios agropecuarios, la eficiencia productiva y la gestión de costos aparecen como las principales estrategias para atravesar el escenario actual.
El relevamiento de CREA destacó que los productores priorizan optimizar procesos productivos, mejorar la administración de recursos y reducir costos operativos, aspectos considerados claves para sostener la rentabilidad. Sin embargo, el panorama del agro argentino no es homogéneo entre las distintas actividades.
La lechería, por ejemplo, continúa mostrando señales de preocupación: el 45% de los empresarios del sector considera que el momento actual es malo para invertir, lo que mantiene las expectativas en terreno negativo.
Diferencias marcadas entre sectores
El informe también muestra contrastes significativos entre los rubros productivos. En términos de percepción de inversión, la ganadería bovina registró un saldo neto positivo superior al 79%, consolidándose como el sector más dinámico.
En cambio, la lechería presentó un resultado negativo cercano al -26%, mientras que la maquinaria agrícola también se mantuvo en terreno desfavorable, con un indicador de -13%.

En agricultura, el estudio detectó importantes diferencias entre regiones productivas, lo que dificulta identificar una tendencia uniforme a nivel nacional. En el balance general del agro, el 42% de las empresas consideró que es un buen momento para invertir, frente a un 22% que lo catalogó como malo y un 36% que adoptó una posición neutral.
Señales mixtas en la producción agrícola
El relevamiento también aportó una primera mirada sobre la campaña fina 2026/27, donde se observa una caída en la intención de siembra respecto de los últimos dos años. En este escenario, el trigo concentrará el 75,8% del área proyectada, mientras que la cebada representará el 15,6% de la superficie prevista.
Al mismo tiempo, el estudio detectó un creciente interés por cultivos alternativos, como la colza y la avena, que comienzan a ganar espacio en las rotaciones. En los cultivos gruesos, especialmente en el maíz, se registraron brechas entre lo presupuestado y lo finalmente producido, aunque a nivel nacional se espera una cosecha cercana a 60 millones de toneladas.

Mayor estabilidad en la ganadería
A diferencia de la agricultura, los indicadores productivos de la ganadería muestran un escenario más estable. El informe señaló que el 43% de los grupos CREA pecuarios reportó una producción forrajera considerada buena, especialmente en el norte de la región pampeana y en el norte argentino.
Además, los primeros datos de cría indican que los niveles de destete se mantuvieron dentro de lo previsto, y en la mayoría de las regiones se espera una mayor cantidad de terneros, con excepción de la Patagonia.
En términos económicos, el 58% de los empresarios ganaderos tiene expectativas positivas sobre el resultado del negocio para el próximo año, uno de los niveles más altos de la serie histórica. En el plano financiero, la deuda de corto plazo medida en días de facturación se ubica en torno a los 39 días, lo que refleja un nivel de endeudamiento moderado dentro de la ganadería y contribuye a sostener las perspectivas de inversión.
