La ganadería arranca el año con márgenes récord impulsados por la suba de la hacienda
El inicio del año muestra un escenario particularmente favorable para la ganadería bovina argentina, con precios en alza y márgenes económicos que alcanzan niveles históricos. Así lo señala el último informe trimestral sobre Resultados Económicos Ganaderos elaborado por la Dirección Nacional de Coordinación Ganadera de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca (SAGyP), analizado por el mercado ganadero Rosgan.
El reporte indica que durante el primer trimestre del año —con datos disponibles hasta febrero— los precios de la hacienda en pie mantuvieron una clara tendencia alcista, lo que impactó directamente en la rentabilidad de las distintas actividades de la ganadería.
En ese período, los terneros y terneras de invernada registraron incrementos cercanos al 11%, mientras que las categorías destinadas a faena mostraron subas cercanas al 10%. En términos reales, tanto el precio del novillito como el del ternero se ubican actualmente en los valores más altos de toda la serie histórica.
En la comparación interanual, el valor promedio del novillito en el Mercado Agroganadero (MAG) muestra una suba del 35% a febrero, ubicándose además un 60% por encima del promedio de los últimos 15 años.

El ternero lidera las subas y marca nuevos récords
El segmento de invernada también refleja una dinámica muy firme dentro de la ganadería argentina. Según los datos del Rosgan, el precio del ternero alcanzó en febrero los $6.269 por kilo, lo que representa un incremento del 51% en términos reales respecto de febrero de 2025.
Si se amplía la comparación histórica, el valor actual se ubica un 75% por encima del promedio registrado entre 2011 y 2025, lo que confirma el fuerte momento que atraviesa el mercado de reposición. Además, la tendencia alcista se mantuvo durante marzo, cuando el valor de referencia del ternero llegó a $6.809 por kilo, profundizando el ciclo de subas observado desde comienzos del año.
Márgenes históricos para cría, ciclo completo e invernada
Como consecuencia del aumento en los valores de la hacienda, los márgenes de las principales actividades de la ganadería se ubican actualmente en niveles máximos históricos.
En un modelo de cría típico de la Cuenca del Salado —sobre una superficie de 450 hectáreas, con 260 vacas y un destete del 72%— el margen bruto alcanza aproximadamente $374.000 por hectárea, el valor más alto de la serie iniciada en 2011. Este resultado implica una mejora del 59% en términos reales respecto del año pasado y un incremento del 62% frente al promedio de los últimos diez años.

En el caso de los sistemas de ciclo completo, el informe toma como referencia un establecimiento de 330 hectáreas en el centro-sur de Córdoba, con 220 vacas y un destete del 65%. Bajo un esquema de engorde de aproximadamente 12 meses para machos y hembras, la producción alcanza 157,3 kilos de carne por hectárea.
Con estos parámetros, el margen bruto supera actualmente los $406.000 por hectárea, lo que representa un aumento del 77% respecto del año anterior y del 79% en comparación con el promedio de los últimos diez ciclos productivos.
Engorde con maíz barato y buenos resultados
En los sistemas de invernada intensiva, donde el costo del ternero de reposición es un factor determinante, los resultados para la ganadería también continúan siendo positivos. En un modelo de alta producción —con una carga de 2,8 cabezas por hectárea y una producción de 216 kilos por animal en menos de un año— el margen bruto se ubica en torno a $833.000 por hectárea.
Este resultado representa una mejora del 45% respecto del año anterior y un aumento del 66% frente al promedio histórico de la serie analizada. Uno de los factores que explican estos buenos números es la relación favorable entre el precio del animal terminado y el valor del maíz, principal insumo en los sistemas de engorde.

Riesgos y tensiones en la cadena
Sin embargo, el informe advierte que el escenario favorable para la producción primaria también genera tensiones en otros eslabones de la ganadería. El aumento en el precio de la hacienda impacta negativamente en los márgenes de la industria frigorífica, debido al mayor costo de abastecimiento. A su vez, el mercado consumidor comienza a mostrar dificultades para convalidar los niveles actuales de precios de la carne.
A esto se suma que la relación ternero/novillito se ubica en niveles elevados —entre 1,40 y 1,45— por encima del promedio histórico cercano a 1,20, lo que encarece la reposición para los sistemas de engorde. En este contexto, el informe advierte que un cambio en el mercado de granos o en el escenario internacional de commodities podría alterar rápidamente los resultados actuales de la ganadería, especialmente en los sistemas más intensivos.
