Furia en el agro de Francia: bloqueos y protestas por sacrificio masivo de ganado
Francia atraviesa una nueva crisis en el sector agropecuario provocada por la expansión de la dermatosis nodular contagiosa, una enfermedad altamente contagiosa entre el ganado vacuno. La reacción de los productores no se hizo esperar: bloquearon rutas, arrojaron estiércol en edificios públicos y montaron guardias en granjas que iban a ser afectadas por sacrificios masivos, lo que derivó en enfrentamientos y represión por parte de la Policía.
La situación en Francia generó imágenes virales que recorrieron redes sociales y medios internacionales, mostrando el descontento del campo francés ante la estrategia sanitaria adoptada por el Gobierno. Los productores sostienen que el sacrificio de animales no es la única alternativa y reclaman un nuevo protocolo que contemple otras medidas de control y vacunación.
Impacto económico y sanitario de la dermatosis nodular
La dermatosis nodular contagiosa, según la Organización Mundial de la Salud Animal, no representa un riesgo para la salud humana, pero tiene un fuerte impacto económico para los productores. La enfermedad puede provocar reducción temporal en la producción de leche, afectar la fertilidad del ganado, dañar los cueros y, en casos extremos, causar la muerte de los animales.
Hasta el momento, se han reportado en Francia 110 brotes en nueve departamentos, con el sacrificio de 3.000 animales. Las autoridades informaron que ya se abonaron 6 millones de euros a los ganaderos desde el inicio del brote para compensar pérdidas directas. Sin embargo, esta cifra no ha alcanzado a calmar la indignación de los productores, que consideran que la medida de sacrificio masivo es excesiva y poco efectiva.

Conflicto entre productores y gobierno
El gremio Confédération paysanne criticó duramente al Ejecutivo, señalando que el enfoque elegido es más aterrador que la propia enfermedad. En un comunicado, el sindicato pidió la movilización y la organización de bloqueos en toda Francia, buscando detener lo que califican de “locura” del sacrificio total de ganado.
La ministra de Agricultura, Annie Genevard, intentó calmar las tensiones asegurando que vacunarán a casi un millón de animales en las próximas semanas y que el Estado protegerá a los ganaderos, compensando tanto las pérdidas de los animales como las pérdidas operativas derivadas de la crisis sanitaria. A pesar de estas medidas, la resistencia de los productores demuestra la profunda desconfianza en la estrategia oficial, reforzada por la magnitud de los bloqueos y la cobertura mediática de las protestas.

Medidas gubernamentales y vacunación masiva
El Ministerio de Agricultura de Francia anunció que la vacunación será la herramienta principal para contener la enfermedad, iniciando la protección de un millón de cabezas de ganado. Esta estrategia busca frenar la propagación de la dermatosis nodular y reducir la necesidad de sacrificios masivos, que han generado rechazo y conflictos con los productores.
El anuncio se realizó mientras se mantenían los bloqueos y manifestaciones en diversas regiones, lo que evidencia la tensión entre el Gobierno y el sector agropecuario. Los productores argumentan que la vacunación debería haberse implementado antes y de manera más masiva, para evitar pérdidas económicas y sociales significativas.

Nuevos brotes y desafíos a futuro
El último reporte oficial indicó la detección de un nuevo foco en el departamento de Haute-Garonne, lo que mantiene la alerta sanitaria activa. Con la combinación de brotes recientes y las protestas generalizadas, la situación sigue siendo delicada para las autoridades de Francia, que buscan equilibrar medidas sanitarias con la preservación del tejido productivo.
Los próximos días serán clave para determinar si el plan de vacunación y compensación logrará calmar la furia del campo francés y contener la enfermedad. La experiencia deja en evidencia la importancia de la coordinación entre gobierno y productores, así como la necesidad de protocolos claros y aceptables para todos los actores implicados en situaciones de emergencia sanitaria ganadera.
