Fórmula 1: ¿cómo siguen los tests en la previa al inicio de la temporada?
Los ensayos colectivos de la Fórmula 1 en Baréin empezaron a dejar números concretos. Tras la primera semana de actividad en Sakhir, los equipos completaron una nueva tanda que permitió comparar ritmos, confiabilidad y, sobre todo, el volumen de trabajo de cada estructura en el inicio de una temporada atravesada por cambios reglamentarios profundos.
A diferencia de otras instancias previas, esta vez el parque estuvo completo: McLaren, Mercedes, Red Bull, Ferrari, Williams, Aston Martin, Racing Bulls, Haas, Alpine, Audi y Cadillac pusieron autos en pista y alternaron programas muy distintos, desde simulaciones de clasificación hasta tandas largas con combustible alto.
Mercedes al frente en los relojes de la Fórmula 1
En la tabla pura de tiempos, Mercedes fue la referencia. El equipo alemán logró los únicos registros por debajo del 1m34s en el acumulado de la semana, una señal que rápidamente llamó la atención del paddock, aun entendiendo que las cargas de combustible y los mapas de motor pueden alterar cualquier lectura lineal.
Detrás se ubicaron Ferrari, McLaren y Red Bull, con Haas metiéndose también dentro del grupo que merodeó el top 10 de la Fórmula 1. Sin embargo, el foco no estuvo solo en la vuelta rápida: la cantidad de giros empezó a ser un indicador clave sobre la robustez de los nuevos paquetes.

Los que más giraron
Siete pilotos lograron superar —o al menos alcanzar— la barrera simbólica de las 200 vueltas, una cifra importante para esta etapa del año. Entre ellos aparecieron Charles Leclerc, Oscar Piastri, Carlos Sainz, Alexander Albon, Lando Norris, Lewis Hamilton y Oliver Bearman. En un contexto de autos nuevos de la Fórmula 1, cada kilómetro vale oro para correlacionar datos de fábrica con la pista.

En el extremo opuesto quedó Andrea Kimi Antonelli. A pesar de haber marcado el mejor tiempo absoluto de los tres días, fue quien menos rodó debido a distintos inconvenientes técnicos que limitaron su programa.
También resultó evidente el sufrimiento de Aston Martin, que cerró la clasificación general de la Fórmula 1 con problemas de refrigeración vinculados a su unidad de potencia en medio de las altas temperaturas del desierto.

El paso de Franco Colapinto
Para Franco Colapinto la semana tuvo forma de montaña rusa en la Fórmula 1. El argentino terminó a las puertas del top 10 con un registro de 1m35s806 el viernes por la tarde al volante del A526, pero más allá del número fino, el balance interno apuntó a la progresión.
El miércoles había sido complicado, con una bandera roja temprana y muy poco margen para desarrollar el plan previsto. El jueves ni siquiera pudo girar, algo que en pretemporada se siente el doble porque reduce la ventana de aprendizaje.
El viernes, en cambio, cambió el tono: participó de ambas sesiones, superó el centenar de vueltas y empezó a construir confianza con el auto. En un deporte donde las sensaciones se apoyan tanto en la repetición como en la velocidad, ese detalle pesó fuerte.

Lo que viene
La actividad continuará la próxima semana, nuevamente en Sakhir, con los últimos tres días antes del inicio formal del campeonato. Los equipos utilizarán ese tramo final para validar configuraciones, ensayar procedimientos de carrera y definir prioridades de desarrollo.
Para Colapinto el objetivo es claro: seguir sumando kilómetros en igualdad de condiciones con el resto de la grilla. Será la última oportunidad para transformar datos en certezas antes de que el cronómetro empiece a contar de verdad. Si algo dejaron estos primeros tests es que, aun con el habitual juego de escondidas, las tendencias empiezan a insinuarse.
