Fórmula 1: Cadillac presentó el auto que conducirá Checo Pérez y Valtteri Bottas
Cadillac dio el golpe mediático que el mundo motor estaba esperando. En una puesta en escena a la altura de su desembarco en la categoría, la marca estadounidense reveló el monoplaza con el que Sergio “Checo” Pérez y Valtteri Bottas competirán en la temporada 2026 de la Fórmula 1, combinando espectáculo, marketing global y un mensaje claro: el proyecto llegó para ser protagonista.
Cadillac dio a conoce su diseño para el 2026
La revelación se produjo en simultáneo en dos puntos icónicos de Estados Unidos. Por un lado, millones de espectadores conocieron la decoración a través de un comercial emitido durante el Super Bowl LX, el evento deportivo más visto del país. Al mismo tiempo, en Nueva York, Times Square se transformó en el escenario de una activación impactante, con el auto exhibido dentro de una caja de cristal en pleno corazón de Manhattan.
Mientras tanto, lejos del show, el equipo y sus pilotos ya se encontraban en Bahréin, enfocados en los test de pretemporada y en la jornada de filmación previa al inicio del campeonato. Dos mundos conviviendo en una misma estrategia: espectáculo hacia afuera, trabajo hacia adentro.

El diseño elegido refleja la identidad histórica de la compañía. El negro y el blanco dominan la carrocería, en una estética sobria, elegante y minimalista que remite de inmediato al ADN de lujo del grupo General Motors. En la aleta de tiburón resalta el número 11 de Checo Pérez, mientras que el logotipo de Cadillac aparece tanto en el morro como en la cubierta del motor. Los patrocinadores acompañan con presencia medida, sin romper la armonía visual.
La pieza audiovisual con la que se realizó el anuncio tuvo fuerte impronta cinematográfica. Durante un minuto, el monoplaza y varios de sus componentes flotaron en el aire, intercalados con imágenes de análisis de datos en la fábrica y un conteo regresivo que culminó con la activación final del coche. Una declaración de principios: tecnología, precisión y ambición.
La apuesta no fue menor. Según estimaciones, la inversión publicitaria de Cadillac para ocupar ese espacio durante la transmisión del Super Bowl rondó los ocho millones de dólares. Una cifra que grafica la magnitud de la operación y el interés de la marca por posicionarse rápidamente en la élite del automovilismo mundial.
En el plano deportivo, Checo Pérez fue uno de los primeros en reaccionar. A través de sus redes sociales, el mexicano compartió el orgullo de liderar el proyecto: “Les presento mi Cadillac. Orgulloso de representar a toda América, orgulloso de ser latino”.
Más tarde, ya en la activación en Nueva York, dejó una frase que resume el espíritu competitivo del equipo: “Estamos aquí para correr, no para desfilar”.
Bottas, por su parte, optó por un mensaje más enfocado en la construcción a futuro y en el crecimiento de una estructura que pretende consolidarse en el mediano y largo plazo dentro de la categoría.

Con la livery ya presentada, Cadillac empieza a transitar el camino formal hacia su debut oficial. El trabajo continuará en Bahréin afinando cada detalle técnico antes de que el proyecto enfrente su primera gran prueba: el Gran Premio de Australia, el 7 de marzo, cita que marcará el inicio de su historia en la Fórmula 1.
La marca estadounidense ya mostró su carta de presentación. Ahora llega el momento de demostrar en la pista que el impacto visual puede transformarse también en rendimiento.
