Nuevo foco de gripe aviar en Cataluña obliga al sacrificio de 9.000 aves en el Urgell
La sanidad animal volvió a encender las alarmas en Cataluña tras la confirmación de un nuevo foco de gripe aviar en la comarca del Urgell, a pocos días del primer caso detectado en la zona. Las autoridades autonómicas activaron de inmediato los protocolos de emergencia, que incluyen el sacrificio sanitario de miles de animales y el refuerzo de los controles epidemiológicos para evitar la propagación del virus.
El brote de gripe aviar fue localizado en una explotación avícola situada a solo tres kilómetros del foco inicial, dentro del radio de vigilancia que ya se encontraba establecido. La cercanía entre ambos casos refuerza la preocupación de los organismos sanitarios, que buscan contener la enfermedad antes de que alcance una mayor escala territorial.
Sacrificio sanitario y refuerzo de la bioseguridad
La explotación afectada con gripe aviar alberga alrededor de 9.000 aves, todas las cuales deberán ser sacrificadas de forma inmediata, conforme a los protocolos sanitarios vigentes para casos de influenza aviar. Esta medida, aunque drástica, es considerada clave para frenar la circulación del virus y proteger al resto del sector productivo.
De manera paralela, el Gobierno de Cataluña dispuso tareas intensivas de limpieza y desinfección en las instalaciones afectadas. Estas acciones se complementan con un refuerzo general de las medidas de bioseguridad en las granjas de la región, con el objetivo de minimizar cualquier riesgo de contagio indirecto a través de personas, vehículos o equipamiento.

Ampliación del radio de vigilancia sanitaria
Tras la confirmación del nuevo foco de gripe aviar, el Departamento de Agricultura decidió ampliar el radio de vigilancia sanitaria a 10 kilómetros alrededor de la explotación afectada. Esta medida preventiva busca detectar de manera temprana cualquier indicio adicional de la enfermedad y limitar su expansión.
Como consecuencia, cuatro nuevos municipios quedaron bajo control sanitario: Bellvís, Fuliola, Linyola y Poal. En estas localidades se incorporaron cuatro explotaciones avícolas adicionales al área de vigilancia, las cuales serán sometidas a inspecciones periódicas y controles específicos de acuerdo con la normativa vigente.
Seguimiento preventivo de los trabajadores
Además del impacto en la producción avícola, las autoridades pusieron el foco en la salud de las personas que trabajan en contacto directo con las aves. Si bien el riesgo para la población general es bajo, el protocolo contempla medidas específicas para quienes se encuentran más expuestos.

En este marco, se activó la coordinación con el Hospital Universitario Arnau de Vilanova, que realizará un seguimiento preventivo de los trabajadores de las explotaciones incluidas dentro de los radios de vigilancia. Esta estrategia busca detectar de forma temprana cualquier síntoma compatible y actuar con rapidez ante eventuales complicaciones.
Otro frente sanitario: dermatosis nodular contagiosa
En paralelo al brote de gripe aviar, el Departamento de Agricultura informó sobre el seguimiento de un nuevo caso de dermatosis nodular contagiosa (DNC), una enfermedad que afecta al ganado bovino y que también genera preocupación en el ámbito sanitario.
El foco de gripe aviar fue detectado en una explotación parcialmente vacunada, lo que encendió las alertas oficiales. Según detallaron las autoridades, en noviembre pasado se había emitido un requerimiento formal al propietario para completar la vacunación obligatoria de todos los animales, una obligación que no fue cumplida.

Sanciones y control para evitar nuevos brotes
Ante el incumplimiento de las medidas sanitarias obligatorias, la Generalitat anunció que se iniciará un expediente sancionador contra el titular de la explotación afectada por DNC. La decisión busca sentar un precedente y reforzar la importancia del cumplimiento de los programas de vacunación.
Tanto el brote de gripe aviar como el caso de dermatosis nodular contagiosa ponen de relieve la necesidad de extremar los controles sanitarios y mantener una vigilancia constante. En un contexto de alta movilidad de animales y productos, las autoridades insisten en que la prevención y la rápida actuación son herramientas fundamentales para proteger la producción agropecuaria y la salud pública.
