La ganadería acelera su financiamiento y se dolariza: el 42% del crédito en moneda extranjera


El financiamiento otorgado a la ganadería registró en 2025 un crecimiento significativo, impulsado especialmente por el avance de los créditos en dólares. Según datos del Banco Central de la República Argentina (BCRA) analizados por el Rosgan, al 31 de diciembre el sector acumulaba un pasivo total cercano a U$S 1.133 millones en préstamos bancarios, destinados específicamente a firmas dedicadas a la cría de ganado bovino, excluyendo cabañas.

El monto representa un incremento interanual del 33% respecto de 2024 y constituye el segundo mayor nivel de endeudamiento de las últimas dos décadas. Solo fue superado por el pico de 2017, cuando el stock alcanzó los U$S 1.406 millones. La cifra refleja un renovado dinamismo financiero en un sector como la ganadería históricamente caracterizado por bajos niveles de apalancamiento.

Desde el mercado ganadero rosarino destacaron que el crecimiento no fue homogéneo entre monedas. Mientras los saldos en moneda local perdieron participación relativa, las operaciones en moneda extranjera mostraron un marcado incremento, modificando la estructura tradicional del financiamiento sectorial.

Ganadería
Foto: Informe Rosgan

Una deuda cada vez más dolarizada

Al cierre de 2025, el 42% del total de los pasivos de la ganadería —equivalente a U$S 474 millones— estaba denominado en moneda extranjera, mientras que los U$S 659 millones restantes correspondían a créditos en pesos. El dato adquiere relevancia al compararlo con años anteriores: en 2024 la deuda en dólares representaba el 22% del total y en diciembre de 2023 apenas el 9%.

Este salto evidencia un cambio estructural en la forma en que la ganadería accede al crédito. La dolarización del financiamiento, históricamente poco frecuente en la actividad, gana protagonismo en un contexto donde reaparecen líneas orientadas a inversiones de mediano y largo plazo.

Según el Rosgan, este tipo de instrumentos resulta clave para consolidar procesos productivos como la retención de hacienda, etapa considerada estratégica para aumentar la producción futura. El acceso a financiamiento en dólares suele estar asociado a proyectos de infraestructura, mejoras tecnológicas y ampliación de capacidad, variables que impactan directamente en la competitividad del negocio ganadero.

Ganadería
Foto: Informe Rosgan

Endeudamiento por animal y señales de expansión

Un indicador que el Rosgan viene monitoreando es la relación entre el endeudamiento vigente y la cantidad de animales en stock. Este ratio mostró un crecimiento sostenido en los últimos tres años y alcanzó en diciembre de 2025 un nivel cercano a 22 dólares por animal en stock, sobre la base de un rodeo levemente inferior al del año previo.

El stock ganadero, estimado en 51,4 millones de cabezas frente a 51,6 millones en 2024, registró una leve retracción. Sin embargo, el valor en dólares de la hacienda experimentó una fuerte suba interanual, que el informe calcula en torno al 38%. En paralelo, los saldos adeudados crecieron 33%, configurando una expansión relevante pero aún por debajo del incremento del capital invertido.

Este comportamiento en la ganadería sugiere que, pese al avance del crédito, el sector continúa mostrando una estructura financiera prudente. La expansión del endeudamiento acompaña el crecimiento del valor del capital, pero no lo supera, manteniendo niveles de apalancamiento relativamente moderados.

Ganadería, brucelosis bovina, nutrición animal

Bajo apalancamiento frente a otras actividades

Aun con el crecimiento observado, el nivel de financiamiento sobre el valor total del capital ganadero continúa siendo bajo. De acuerdo con estimaciones basadas en la valuación de las distintas categorías de hacienda, el stock total rondaba a fines de 2025 los U$S 53.500 millones.

Frente a ese volumen, los U$S 1.133 millones adeudados implican un nivel de apalancamiento del 2,1% en la ganadería, cifra considerablemente inferior a la que presentan otras actividades agropecuarias. Para el mismo período, el financiamiento sobre el valor de la producción agrícola —incluyendo soja, trigo, maíz, cebada, sorgo y girasol— supera el 10%, marcando una brecha significativa en el acceso al crédito.

Desde el Rosgan subrayan que esta diferencia revela una oportunidad de expansión para la ganadería argentina. Si el sector contara con instrumentos financieros más desarrollados y adecuados a sus ciclos productivos, podría acelerar inversiones en infraestructura, genética y manejo, potenciando su crecimiento.

En este escenario, la creciente dolarización del crédito aparece como un punto de inflexión. La ganadería comienza a transitar un proceso de mayor integración financiera, aunque todavía con margen amplio para profundizar el acceso al capital y cerrar la brecha respecto de otras actividades del agro.