Un feedlot cooperativo marca el camino: certifican prácticas laborales sostenibles en Santa Fe
La ganadería argentina sumó un nuevo hito en materia de producción responsable de la mano de un feedlot. En la localidad santafesina de Humboldt, la Unión de Cooperativas Ganaderas (UNCoGa) obtuvo la Certificación en Prácticas Laborales Sostenibles (PLS), un reconocimiento otorgado por el Registro Nacional de Trabajadores Rurales y Empleadores (Renatre) que avala el cumplimiento de la normativa laboral y la implementación de estándares de gestión responsable en el ámbito rural.
Se trata de la primera entidad de Santa Fe y la cuarta a nivel nacional en alcanzar este sello, en el marco de una iniciativa inédita: el desarrollo del primer feedlot cooperativo del país. La certificación, otorgada el pasado 27 de marzo, posiciona a la entidad como un caso testigo en la integración de producción, empleo formal y sostenibilidad.
Un sello que impulsa la formalización
Desde el Renatre destacaron que la Certificación PLS viene expandiéndose en distintos puntos del país, alcanzando a cada vez más empresas rurales. El objetivo central es promover el cumplimiento de las leyes laborales, fortalecer la formalización del empleo y fomentar condiciones de trabajo dignas en el sector agropecuario.
El presidente del organismo, Abel Guerrieri, subrayó la importancia de este reconocimiento como herramienta de cambio. Según explicó, la certificación no implica costos adicionales ni requisitos extra, sino que valida el cumplimiento de la normativa vigente y permite a los establecimientos demostrar su compromiso con el trabajo decente.

El primer feedlot cooperativo del país
El caso de UNCoGa adquiere relevancia no solo por la certificación, sino también por el modelo productivo que impulsa. La cooperativa desarrolló el primer feedlot cooperativo del país, una experiencia que articula a distintos productores de la región para generar valor agregado en origen.
El proyecto está orientado al engorde de terneros Holando Argentino, una categoría vinculada a la cuenca lechera, y busca optimizar la utilización de recursos dentro de los sistemas productivos. La iniciativa permite integrar la producción ganadera con la actividad lechera, diversificando ingresos y mejorando la eficiencia del sistema.
Diversificación y valor agregado
Actualmente, UNCoGa desarrolla tres líneas principales de trabajo: el engorde a corral, la comercialización de carnes y la producción de chacinados. Esta diversificación permite ampliar la cadena de valor y mejorar la competitividad del feedlot cooperativo, en un contexto donde la diferenciación es clave.

La certificación PLS se integra a este esquema como un elemento que refuerza la sustentabilidad del modelo. No solo se trata de producir más, sino de hacerlo bajo estándares que contemplen el bienestar de los trabajadores y el cuidado del entorno.
En este sentido, la gerenta de proyectos de la entidad, Gisela Cortesse, destacó que el proceso de certificación implicó una revisión interna profunda. “Nos permitió ordenar procesos y poner el foco no solo en la productividad, sino también en las condiciones laborales y el respeto al ambiente”, señaló.
Producción y responsabilidad social
La articulación entre desarrollo productivo y responsabilidad social aparece como uno de los ejes centrales de este modelo. La certificación en prácticas laborales sostenibles se enmarca en una estrategia que prioriza la equidad, la inclusión y el fortalecimiento del capital humano.
Para el Renatre, iniciativas como el feedlot cooperativo contribuye a mejorar las condiciones laborales en el sector rural, históricamente marcado por altos niveles de informalidad. Al mismo tiempo, posiciona a las empresas mejor preparadas para responder a las exigencias de mercados cada vez más demandantes en términos sociales y ambientales.

Un modelo con proyección
La experiencia de UNCoGa refleja una tendencia creciente en el agro argentino: la incorporación de prácticas sostenibles como parte de la estrategia productiva. La combinación de innovación, cooperación y cumplimiento normativo se presenta como una herramienta clave para el desarrollo del sector.
En un contexto donde la trazabilidad y la responsabilidad social ganan peso en la agenda global, este tipo de certificaciones puede marcar una diferencia competitiva. El desafío ahora será replicar este modelo de feedlot en otros establecimientos y consolidar una ganadería que combine eficiencia, inclusión y sostenibilidad.
