Ganadería: prevén aumento de exportaciones de carne mientras suben los precios de la invernada
Las exportaciones de carne vacuna podrían registrar un leve crecimiento durante 2026, en un contexto global de menor producción y mayor presión sobre el consumo interno. Así lo señala el último informe del mercado ganadero Rosgan, que retoma las proyecciones elaboradas por el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) a través de su agregado agrícola en el país.
De acuerdo con esas estimaciones, las exportaciones de carne vacuna argentina alcanzarían unas 800.000 toneladas durante 2026, lo que implicaría un incremento cercano al 3% respecto del año anterior. La diferencia con las estadísticas locales responde a un factor de conversión a peso carcasa distinto al que utiliza la medición nacional.
El dinamismo en las exportaciones de carne se mantendría incluso en un escenario de menor actividad productiva. El informe prevé una faena cercana a los 13 millones de cabezas, con una producción estimada en 3,08 millones de toneladas de carne, un volumen levemente inferior a los 3,14 millones de toneladas registradas en 2025.

El mercado interno y el avance de proteínas sustitutas
La reducción prevista en el consumo interno debido al aumento de las exportaciones de carne podría abrir espacio para otras proteínas animales que presentan mayor competitividad en términos de precios. Según el informe, el pollo y la carne de cerdo aparecen como los principales sustitutos frente al encarecimiento de la carne vacuna.
Este fenómeno ya se viene observando en los hábitos de consumo, donde la diferencia de precios entre las distintas carnes comenzó a inclinar la balanza hacia las alternativas más económicas. En un escenario de oferta limitada y valores sostenidos para la carne vacuna, las proteínas sustitutas podrían ganar participación en la dieta de los consumidores argentinos.
El comportamiento del mercado local también estará condicionado por el nivel de producción disponible. Con menos animales enviados a faena y una producción total ligeramente inferior, la oferta destinada al consumo interno podría ajustarse aún más durante el año, reforzando la tendencia hacia la diversificación del consumo de carnes.

La invernada marcó máximos históricos en Expoagro
A la par de las proyecciones para las exportaciones de carne, el mercado de la invernada registró un fuerte impulso durante el último remate de Rosgan realizado en el marco de Expoagro 2026. Con una oferta de 38.200 cabezas, los valores alcanzaron niveles récord en distintas categorías.
El índice de terneros se ubicó en $6.809 por kilo, con una suba mensual del 9%, mientras que las hembras alcanzaron los $6.436 por kilo, lo que representó un incremento del 18%. Este último dato refleja el fuerte interés del mercado por la reposición de vientres, un indicador asociado a expectativas positivas en el ciclo ganadero.
En otras categorías también se registraron aumentos importantes. Los novillitos promediaron $5.588 por kilo, mientras que los novillos se ubicaron en $4.752, con subas mensuales de entre 8% y 5%, respectivamente. En contraste, categorías como vaquillonas y vacas de invernada mostraron incrementos más moderados, de entre 1% y 3%.
En este escenario, el Índice de Invernada (PIRI) alcanzó los $6.154,56, lo que implica un aumento del 11,4% respecto de febrero, cuando se ubicaba en $5.522,88. En términos interanuales, el indicador acumula una suba del 94% en moneda corriente, reflejando el fuerte encarecimiento de la reposición ganadera.

Menor ritmo de envíos a faena
Al mismo tiempo, los datos más recientes muestran una marcada desaceleración en el ritmo de envíos de hacienda a los frigoríficos. Según los registros de traslados del SENASA a través de los Documentos de Tránsito Electrónico (DTe), durante los primeros diez días operativos de marzo ingresaron a faena 425.833 bovinos.
Llevado a una base diaria, ese volumen equivale a unos 42.600 animales por día, lo que representa una caída del 18% frente a los 51.800 animales diarios registrados en febrero. El descenso se observa en prácticamente todas las categorías, aunque con distinta intensidad.
Las mayores retracciones se registran en novillitos y vaquillonas, con bajas del 20% y 24% respectivamente en comparación con el mes previo. En tanto, novillos y vacas muestran descensos más moderados, aunque igualmente significativos, del 11% y 14%.
Este menor flujo de animales hacia faena podría anticipar una oferta más ajustada en los próximos meses, en un contexto donde el mercado ganadero combina expectativas de mayores exportaciones de carne, precios firmes para la reposición y señales de menor disponibilidad de hacienda para la industria frigorífica.
