Las exportaciones de alfalfa de Santiago del Estero crecieron un 70% y consolidan su proyección internacional
La provincia de Santiago del Estero registró durante 2025 un crecimiento del 70% en las exportaciones de alfalfa en comparación con el año anterior, consolidándose como un actor cada vez más relevante dentro del comercio exterior de forrajes. El dato refleja no solo una mayor producción, sino también un fortalecimiento de los estándares sanitarios y de calidad exigidos por los mercados internacionales.
De acuerdo con los registros oficiales, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) certificó la sanidad de 4.548 toneladas de alfalfa destinadas a exportación. Este volumen evidencia una expansión significativa de la actividad y posiciona a la provincia como un proveedor confiable en un contexto de creciente demanda global de alimentos y forrajes de alta calidad.
Destinos internacionales estratégicos
Las toneladas certificadas durante 2025 tuvieron como destino mercados internacionales estratégicos, entre los que se destacan Brasil, China, Emiratos Árabes Unidos y Vietnam. Estos países presentan una demanda sostenida de alfalfa, utilizada principalmente como alimento para sistemas ganaderos intensivos y producciones lecheras de gran escala.
La diversificación de destinos representa una ventaja competitiva clave para la producción santiagueña, ya que reduce la dependencia de un solo mercado y amplía las oportunidades comerciales. Además, la presencia en países con exigentes barreras sanitarias y fitosanitarias confirma el cumplimiento de estándares internacionales y fortalece la reputación de la alfalfa argentina en el exterior.

El rol clave del SENASA en el proceso exportador
El crecimiento de las exportaciones no sería posible sin la intervención del SENASA, que cumple un rol fundamental en la certificación sanitaria de la mercadería. A través de la emisión de Certificados Fitosanitarios, el organismo avala que los envíos cumplen con los requisitos establecidos por los países de destino, condición indispensable para el ingreso a los mercados internacionales.
Estos certificados son el resultado de un proceso técnico riguroso que garantiza la sanidad y calidad del producto. La intervención del organismo sanitario aporta previsibilidad y confianza, tanto para los productores como para los compradores externos, reforzando la credibilidad del sistema agroexportador argentino.
Controles, inspecciones y análisis especializados
Las tareas que lleva adelante el personal especializado del Centro Regional NOA Sur incluyen inspecciones en sitios habilitados, muestreos sistemáticos y análisis de laboratorio. Cada una de estas acciones resulta clave para verificar que la alfalfa exportada se encuentre libre de plagas y cumpla con las normativas fitosanitarias vigentes.

Este trabajo técnico sostenido permite anticipar riesgos, corregir desvíos y asegurar la calidad del producto final. La articulación entre productores, exportadores y el organismo sanitario constituye una pieza central para sostener el crecimiento del sector y responder a las exigencias de un comercio internacional cada vez más competitivo.
Impacto productivo y económico para la provincia
El incremento del 70% en las exportaciones de alfalfa tiene un impacto directo en la economía regional, generando mayores ingresos, empleo y desarrollo de cadenas productivas asociadas. La actividad forrajera se consolida así como una alternativa estratégica para diversificar la matriz productiva de Santiago del Estero.
Además, el crecimiento exportador incentiva la inversión en tecnología, mejoras en los procesos productivos y adopción de buenas prácticas agrícolas. Estos factores contribuyen a elevar la competitividad del sector y a posicionar a la provincia como un referente nacional en la producción de alfalfa con destino internacional.

Proyección y desafíos a futuro
El desempeño registrado en 2025 abre perspectivas favorables para los próximos años, aunque también plantea nuevos desafíos. Mantener y ampliar los mercados conquistados requerirá sostener los estándares sanitarios, mejorar la logística y continuar fortaleciendo la articulación público-privada.
En este contexto, el trabajo del SENASA seguirá siendo estratégico para garantizar el acceso de la producción argentina a los mercados internacionales. El crecimiento de las exportaciones de alfalfa desde Santiago del Estero se presenta así como un ejemplo concreto de cómo la sanidad, la calidad y la planificación pueden impulsar el desarrollo agroexportador del país.
