Las exportaciones argentinas rozaron un récord histórico en 2025
A pesar de un escenario internacional marcado por la baja de precios y tensiones económicas, las exportaciones de Argentina en 2025 se encaminan a convertirse en las segundas más altas de la historia en términos nominales. Así lo indica un informe privado difundido por Infobae que proyecta ventas externas por USD 86.500 millones, un desempeño que consolida al comercio exterior como uno de los principales motores de la actividad económica.
El dato resulta significativo porque se alcanza en un año poco favorable para los precios internacionales, lo que refuerza la idea de que el crecimiento de las exportaciones estuvo impulsado más por el aumento de los volúmenes que por valores excepcionales. De confirmarse estas cifras, el país quedaría apenas por debajo del récord alcanzado en 2022 y superaría marcas históricas previas.
Un nivel histórico pese a la caída de los precios
El estudio elaborado por el consultor Marcelo Elizondo, basado en datos oficiales del INDEC para los primeros once meses del año y una proyección conservadora para diciembre, estima que las exportaciones de bienes alcanzarán USD 86.500 millones en 2025. Este resultado solo sería superado por el de 2022, cuando los precios internacionales jugaron un papel decisivo.
Según el informe, la caída promedio de los precios de exportación fue del 3% interanual, con descensos más pronunciados en sectores clave como combustible y energía (-8,7%) y manufacturas de origen agropecuario (-1,6%). Aun así, el desempeño exportador logró sostenerse y crecer, un dato que resalta la resiliencia del sector externo argentino.

El volumen como motor del crecimiento
El factor determinante detrás de este resultado fue el fuerte incremento en las cantidades exportadas. El informe destaca que el volumen de ventas externas creció 28%, lo que permitió que el valor total de exportaciones aumentara un 24% frente al año anterior, compensando ampliamente el retroceso de los precios.
Este comportamiento confirma que el crecimiento de 2025 se apoyó en una mayor producción y capacidad de colocación internacional, más que en un contexto excepcional de cotizaciones. En ese sentido, el desempeño del año se posiciona como uno de los más sólidos de las últimas décadas.
Qué sectores lideraron las exportaciones
En términos de composición, las manufacturas de origen agropecuario volvieron a ser el principal componente, concentrando el 35% del total exportado. Les siguieron las manufacturas de origen industrial, con el 26%, los productos primarios con el 25% y, en último lugar, el sector de combustibles y energía, que explicó el 13% de las exportaciones.

En cuanto a los destinos, Brasil se mantuvo como el principal socio comercial, seguido por China, Estados Unidos, Chile e India. Esta diversificación geográfica permitió sostener los envíos en un año de cambios en las cadenas globales de producción y comercio.
Superávit comercial y servicios en rojo
El informe también proyecta importaciones por USD 75.800 millones, lo que daría como resultado un superávit comercial de USD 10.700 millones en bienes. Este saldo positivo contribuye a fortalecer la balanza externa y aporta estabilidad macroeconómica.
Sin embargo, el panorama es distinto en el comercio de servicios. Las exportaciones del sector se estiman en USD 17.800 millones, frente a importaciones por USD 30.000 millones, lo que genera un déficit significativo. Como consecuencia, la participación argentina en el comercio mundial de bienes y servicios se mantendría cerca del 0,3%, sin mejoras relevantes.

Un mundo que crece más rápido que Argentina
El estudio subraya que el comercio mundial alcanzará en 2025 un récord histórico superior a los USD 35 billones, impulsado principalmente por Asia Oriental, África y el sur global. A pesar de tensiones geopolíticas, mayores costos y cambios en las estrategias productivas —como el nearshoring y el friendshoring—, el intercambio global siguió expandiéndose.
En ese contexto, Argentina logró sostener su cuota tradicional, aunque sin ganar mayor participación en el comercio internacional. El desafío hacia adelante será transformar este buen desempeño exportador en una estrategia de crecimiento sostenido que permita al país integrarse con mayor peso en un mercado global cada vez más competitivo.
