China consolidó su peso en las exportaciones argentinas en 2025


El intercambio comercial entre Argentina y la República Popular China alcanzó en 2025 un nivel histórico, con exportaciones nacionales al gigante asiático por más de US$ 9.700 millones, equivalentes al 11% del total vendido al mundo. En ese esquema, la agroindustria volvió a ser el pilar central, explicando el 88% de los envíos, en un vínculo que cumple más de medio siglo de relaciones diplomáticas.

China se consolidó como el segundo socio comercial de la Argentina, solo por detrás de Brasil. Sin embargo, el saldo comercial volvió a ser deficitario para nuestro país, una tendencia que se mantiene desde 2008 y que en 2025 dejó un rojo superior a US$ 8.000 millones, producto del fuerte dinamismo de las importaciones.

Un gigante comercial con fuerte demanda agroindustrial

China es actualmente el mayor exportador e importador de bienes del planeta. En 2025 registró exportaciones por US$ 3,77 billones e importaciones por US$ 2,58 billones, con una balanza comercial superavitaria cercana a los US$ 1.200 billones, máximo histórico para el país asiático.

En el segmento agroindustrial, en cambio, el panorama es inverso: exportó por US$ 88.000 millones, pero importó por US$ 197.000 millones, lo que evidencia un fuerte déficit en este rubro. El agro representa apenas el 2% de las exportaciones totales chinas y el 8% de sus importaciones, dato que explica la relevancia estratégica de proveedores como Argentina.

China, exportaciones, comercio
Foto: Informe BCR

Para la Argentina, China fue en 2025 el principal destino de granos, aceites y harinas. Además, más de la mitad de las exportaciones argentinas en 10 posiciones arancelarias tuvieron como destino al mercado chino, con fuerte protagonismo de los embarques que salen desde el nodo Up River.

Soja, carne y litio: el corazón del vínculo

En términos de participación, China concentró el 96% de las exportaciones argentinas de carne bovina congelada sin deshuesar, el 93% de cueros y pieles y también el 93% del poroto de soja. Asimismo, absorbió el 91% del sorgo exportado y el 77% del carbonato de litio.

El listado se amplía con el 74% de la lana esquirlada, el 69% de la carne bovina deshuesada congelada, el 56% del pescado congelado, el 55% del aceite de maní y el 50% de la harina y pellet de carne. Entre los complejos soja, carne y cueros bovinos, y litio se explica el 85% del total exportado a China en 2025, lo que evidencia una marcada concentración sectorial.

China, exportaciones
Foto: Informe BCR

Más allá de estos complejos, también encuentran en el mercado asiático una plaza estratégica el sector pesquero, el avícola, los lácteos, el frutihortícola, el tabacalero y el forestal, ampliando la canasta exportadora.

A nivel provincial, China fue el principal destino de exportación para Jujuy, Chaco, Santiago del Estero, Catamarca y La Pampa. Además, se posicionó como el segundo socio comercial de Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba, las tres provincias más exportadoras del país.

Importaciones: tecnología y fertilizantes

En el flujo inverso, China fue el segundo origen de las importaciones argentinas en 2025, apenas 3% por debajo de Brasil. Entre ambos países concentraron el 48% de las compras externas nacionales.

Se destacaron productos tecnológicos e industriales: computadoras portátiles, teléfonos celulares y sus partes, automóviles, motocicletas y componentes electrónicos como radios, televisores y monitores. En el plano agroindustrial, China cumplió un rol clave como proveedor de fertilizantes, con importaciones por más de US$ 380 millones, especialmente fosfatados como MAP y DAP, insumos esenciales para la producción agrícola.

China, importaciones
Foto: Informe BCR

El peso de estas importaciones explica el déficit estructural del comercio bilateral. No obstante, el dinamismo exportador de 2025 mostró señales alentadoras, con avances en la apertura de mercados y mayores embarques de trigo, maíz y harina de soja.

Agenda comercial y oportunidades

La rehabilitación del comercio de carne aviar y la ampliación de habilitaciones para productos cárnicos aparecen como ejes centrales para diversificar la oferta exportable. También resulta clave el seguimiento de las cuotas de ingreso fijadas por China y la firma de nuevos protocolos sanitarios para productos como afrechillo de trigo y legumbres.

En síntesis, China reafirmó en 2025 su rol estratégico para la Argentina, tanto por su capacidad de absorber volúmenes crecientes como por su influencia en precios y condiciones comerciales. El desafío hacia adelante será ampliar la canasta exportadora y reducir la brecha deficitaria, en un vínculo que combina oportunidades de escala global con exigencias cada vez mayores en materia sanitaria y competitiva.