Enero arranca con caída de la salida de terneros y genera nuevas expectativas en la ganadería


El inicio de 2026 mostró un fuerte retroceso en el traslado de terneros y terneras desde los campos de cría hacia la invernada, una situación que obliga al sector a revisar sus proyecciones para el ciclo productivo. Según el último informe de Rosgan, en enero se trasladaron apenas 346.426 cabezas, lo que representa un 48% menos que en diciembre y una caída del 43% respecto a igual mes de 2025.

La contracción marca un cambio de ritmo en la dinámica tradicional de salida de terneros y terneras, afectando tanto a la reposición en feedlots como a la planificación de la faena en los próximos meses.

Destetes más tardíos y caravana electrónica: claves de la baja

El informe de Rosgan atribuye este desplome a destetes más tardíos, impulsados por el buen estado sanitario y corporal de la hacienda, y a la implementación del sistema de caravana electrónica desde el 1 de enero, que habría ralentizado la primera salida de terneros hacia la invernada.

“Los productores buscan aprovechar la oportunidad de vender terneros más pesados, lo que también explica parte de la caída en la movilidad inicial del año”, destaca el informe. Esta combinación de factores genera cautela en las proyecciones para el nuevo ciclo de recría y engorde, y abre un debate sobre la forma en que se gestionarán los flujos de hacienda durante 2026.

Faena de hembras, terneros, ganadería, Plantas de Faena

Faena y feedlots: menor actividad pero con cambios estructurales

La baja en la oferta también se reflejó en la faena, con 1.005.146 animales enviados a plantas frigoríficas, un 14% menos que en enero de 2025. Las mayores bajas se concentraron en novillos, novillitos y vaquillonas, aunque la participación de hembras se mantuvo en 47,8%, similar al mes previo y ligeramente superior al año pasado.

En los feedlots, al 1 de febrero se registraban 1.810.533 bovinos encerrados, un 2,3% menos que el mes anterior pero 7,2% por encima de igual fecha de 2025. Los ingresos de enero fueron de 324.986 cabezas, 25% menos que en diciembre, mientras que los egresos subieron 6,8% mensual, alcanzando 326.668 animales. Estos movimientos reflejan una mayor recría a campo antes del encierre, buscando optimizar pesos y eficiencia de conversión.

Precios firmes en un mercado ajustado

A pesar de la menor oferta, los precios se mantuvieron estables e incluso con leves mejoras. El Índice de Novillo del Mercado Agrogandero promedió $4.116,5 en enero, con un aumento mensual de 0,8%. El Índice Novillo Mercosur alcanzó USD 4,45 por kilo carcasa, el valor más alto desde abril de 2022, impulsado por la debilidad del dólar estadounidense frente a otras monedas sudamericanas.

Ganadería, recría, terneros

Esta firmeza de precios responde a la reducción de oferta y a un contexto internacional más ajustado, donde se proyecta una ligera caída en la producción global de carne vacuna y un aumento en las importaciones, según el USDA. El escenario genera volatilidad potencial, pero mantiene la competitividad de la carne argentina en el mercado internacional.

Cambios estructurales: más recría y animales pesados

Durante 2025, más del 76% de los terneros y terneras salieron de los campos de cría hacia establecimientos no registrados de engorde a corral, lo que sugiere un aumento de la recría a campo. Al mismo tiempo, se incrementó el peso del feedlot en la faena total, con un 33% de animales faenados provenientes directamente del corral y un 37% pasando por algún esquema de encierre.

Este cambio en la salida de terneros permite acortar ciclos de encierre, mejorar la eficiencia de conversión de alimentos y reducir costos asociados a dietas concentradas, al tiempo que genera animales más pesados al momento de la faena. Si la menor salida de enero se mantiene, podría marcar una transformación estructural en el flujo de la hacienda durante 2026.

Ganadería regenerativa, Santa Fe, Ganadería, recría, terneros, regenerativa, chaco, cría, regenerar, campo, sanidad

Expectativas y desafíos para 2026

Si la caída inicial de la salida de terneros se normaliza pronto, el mercado absorberá la baja como un bache temporal. Sin embargo, si se mantiene, implicará un nuevo esquema de recría y terminación, con animales más pesados y ciclos más eficientes, pero que también requiere recalibrar precios, flujos de hacienda y planificación comercial.