Economía en 2025: quiénes crecieron y quiénes quedaron rezagados


La economía argentina cerró 2025 con un avance interanual del 4,1% en el nivel de actividad, pero ese dato agregado escondió una realidad fragmentada y desigual entre los distintos sectores productivos. Así lo expuso un informe del IERAL, de la Fundación Mediterránea, que analizó el desempeño rubro por rubro y dejó en evidencia que solo una minoría logró crecer por encima del promedio.

El relevamiento señaló que durante el segundo año de la gestión de Javier Milei la economía acumuló diez meses sin crecimiento significativo, en un contexto todavía atravesado por el ajuste macroeconómico, la caída del consumo interno, la apertura de importaciones y un bajo nivel de inversión. Como resultado, la mayoría de las actividades cerró el año con caídas o estancamiento.

Los sectores que lograron destacarse en 2025

En ese escenario de la economía, la intermediación financiera fue el sector de mayor crecimiento, con un avance del 14,2% a lo largo del año. El desempeño estuvo vinculado a la estabilización macroeconómica, la desaceleración de la inflación y una incipiente recomposición del crédito, factores que impulsaron la actividad bancaria y financiera.

También se destacó la minería, con un crecimiento del 6,9%, apalancada por los proyectos inscriptos en el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI). A su vez, la agroindustria creció 4,8%, favorecida por mejores condiciones climáticas tras la sequía del año previo y por un mayor volumen de producción.

feriados en Argentina, puente, turismo, economía

Turismo y otros rubros con señales positivas

Hacia el cierre del año, el turismo interno mostró un repunte del 7,6% dentro de la economía argentina, impulsado principalmente por la demanda doméstica. Según el informe, la mejora estuvo asociada a un contexto de menor inflación y a una leve recomposición del poder adquisitivo tras las elecciones legislativas del segundo semestre.

Otros sectores de la economía lograron sostenerse o mostrar mejoras en el período 2024-2025. La refinación de petróleo y derivados acumuló un crecimiento del 7,6%, mientras que alimentos y bebidas avanzaron 4,6%. En menor medida, otros equipos de transporte y productos de tabaco también registraron subas, aunque más moderadas.

Una industria manufacturera en fase recesiva

El contraste más marcado se dio en la industria manufacturera, que atravesó una nueva fase recesiva en 2025. Según el IERAL, solo cuatro de los 16 subsectores industriales lograron mejorar su nivel de actividad, mientras que el resto cerró el año con caídas interanuales significativas.

Molinos Agro

Entre los rubros con desempeño positivo se destacaron otros equipos de transporte, con una suba del 7,4%, la refinación de petróleo y combustibles (5,6%), productos de tabaco (4,6%) y el complejo de madera, papel, edición e impresión, que creció 1,5%. Sin embargo, estos avances resultaron insuficientes para revertir la tendencia general del sector.

Los rubros más golpeados y las causas del retroceso

La producción textil fue la más afectada, con una caída del 27,9%, seguida por la fabricación de vehículos (-18,8%), productos metálicos (-15,7%), máquinas y equipos (-14,4%) y prendas de vestir (-13,1%). Además, varios de estos sectores acumularon dos años consecutivos de retroceso, sin lograr recuperarse del ajuste iniciado en 2024.

El informe atribuyó este desempeño dispar a la debilidad del consumo interno, la menor demanda local y las dificultades para competir con productos importados. A esto se sumaron los altos costos financieros y la cautela empresaria a la hora de encarar nuevas inversiones, en un contexto que todavía se percibe como incierto.

Agro, Córdoba, campo, exportaciones, Entre Ríos, china, soja, rosario, ruca, agro, liquidación de divisas, mercados, exportaciones

Un cierre con desafíos de cara a 2026

En sus conclusiones, el IERAL remarcó que el 2025 dejó una economía fragmentada, con pocos sectores claramente ganadores y una mayoría que no logró despegar. La mejora del nivel de actividad respondió más a factores puntuales que a una recuperación amplia y sostenida.

De cara a 2026, el principal desafío será ampliar la base de sectores en crecimiento y consolidar una economía más equilibrada. La evolución de la inversión, el crédito y el consumo interno aparecerán como variables clave para determinar si la recuperación logra extenderse más allá de los rubros que hoy lideran el semáforo de actividad.