Los drones agrícolas que revolucionarán el campo argentino


La agricultura argentina se prepara para recibir una nueva generación de drones y vehículos robóticos que prometen transformar las prácticas tradicionales en los cultivos. Los avances presentados en Agritechnica 2025, la feria más importante del sector agrícola que se realizó en Hannover, Alemania, anticipan equipos con mayor capacidad de pulverización y fertilización, velocidad y autonomía, pensados para adaptarse a distintos sistemas de cultivo.

La participación de distribuidores argentinos permitió perfilar los modelos que próximamente llegarán al país, ampliando la oferta de tecnología agrícola de precisión y posicionando a los drones como aliados estratégicos para el manejo eficiente de los cultivos.

Drones de mayor capacidad y velocidad

Los nuevos drones estarán diseñados para soportar operaciones de alta carga y flujos de trabajo autónomos. Con una carga útil de hasta 80 kg, podrán transportar más productos fitosanitarios o fertilizantes, reduciendo la cantidad de viajes necesarios y aumentando la eficiencia de las aplicaciones.

Además, los drones agrícolas volarán a velocidades de 20 metros por segundo, permitiendo cubrir grandes extensiones en menor tiempo. Esta combinación de potencia y velocidad será especialmente útil en entornos frutales con copas densas, donde la agilidad y la precisión son determinantes para el éxito del tratamiento.

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Versatilidad para distintas tareas del agro

Los drones de nueva generación estarán preparados para alternar sin esfuerzo entre pulverización, esparcimiento, mapeo y logística, ofreciendo flexibilidad para diferentes tipos de cultivos y operaciones. Podrán ajustar el tamaño de la gota con gran precisión, adaptándose a las necesidades de cada planta y optimizando la eficiencia de los tratamientos.

Esta versatilidad permitirá a los productores maximizar la cobertura y reducir desperdicios, al tiempo que mejora la calidad de los cultivos y la salud de las plantas, gracias a aplicaciones más uniformes y controladas.

Innovaciones en vehículos robóticos terrestres

La evolución tecnológica no se limita a los drones agrícolas. Algunas empresas anticiparon vehículos terrestres autónomos, como el minitractor-robot Rover R200, que se incorporará al mercado argentino próximamente. Este equipo compacto y totalmente eléctrico está diseñado para horticultura, viñedos e invernaderos, donde los tractores convencionales encuentran limitaciones de movilidad.

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El Rover R200 cuenta con un depósito de 240 litros, tracción a las seis ruedas y cuatro pulverizadores JetSprayer, lo que permite manejar aplicaciones complejas en frutales y viñedos con un alto nivel de precisión. Su diseño compacto facilita la maniobra en espacios reducidos, mientras que su autonomía eléctrica lo convierte en una alternativa sostenible y eficiente frente a los equipos tradicionales.

Impacto en la agricultura argentina

La llegada de estos drones y minitractores robóticos marcará un cambio significativo en la forma de trabajar el campo argentino. Los productores podrán realizar tratamientos fitosanitarios más rápidos y precisos, optimizar la fertilización y reducir la necesidad de mano de obra en tareas repetitivas o físicamente exigentes.

A su vez, la combinación de drones con vehículos terrestres permitirá un manejo integrado del cultivo, desde el monitoreo y mapeo hasta la aplicación de productos, mejorando la eficiencia y la calidad de los resultados. La tecnología se posiciona así como aliada estratégica para los desafíos de la producción agrícola moderna.

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Hacia la agricultura de precisión

Los drones agrícolas y los minitractores robóticos que llegarán a Argentina representan un salto hacia la agricultura de precisión y la automatización. Con mayor carga, velocidad y capacidad de adaptación, los equipos prometen optimizar recursos, aumentar la eficiencia del campo argentino y reducir la fatiga del operador.

En paralelo, los vehículos autónomos compactos permitirán intervenir en espacios donde los tractores convencionales no pueden acceder, abriendo nuevas posibilidades en frutales, viñedos e invernaderos. El futuro del agro argentino se perfila más tecnológico, productivo y sostenible, con drones y robots como protagonistas indiscutidos.