El Gran Rosario cerró diciembre con uno de los mayores ingresos de granos de su historia
El cierre del año dejó cifras que confirman la centralidad del Gran Rosario en la logística agroexportadora argentina. Durante diciembre ingresaron 4,9 millones de toneladas de granos a los puertos y plantas de la región, un volumen que se ubicó como el tercer mayor registro histórico para ese mes y el segundo más alto de los últimos veinte años, según datos de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).
Este desempeño refleja un intenso nivel de actividad portuaria, sostenido por la dinámica de los principales cultivos. El flujo constante de camiones y barcazas permitió cerrar el año con números destacados, en un contexto donde la demanda externa y la capacidad industrial jugaron un rol determinante para sostener el movimiento comercial.
Trigo y soja, los grandes motores del mes
El trigo fue el principal protagonista del ingreso de granos en diciembre. Con 2,5 millones de toneladas descargadas, el cereal alcanzó el mayor volumen histórico para un mes de diciembre, superando ampliamente tanto al registro del año anterior como al promedio de la última década. Este salto estuvo directamente relacionado con una cosecha elevada y una mayor competitividad del trigo argentino en los mercados internacionales.
Además, la fluidez en las descargas respondió a un buen ritmo de exportaciones, que encontró en el Gran Rosario un punto estratégico para la salida del cereal. La combinación entre oferta disponible y condiciones comerciales favorables permitió que el trigo liderara el ranking mensual, consolidando su peso dentro del complejo granario.

La soja también mostró un desempeño relevante dentro de los granos. Durante diciembre ingresaron 1,8 millones de toneladas, lo que representó el mayor volumen mensual para ese mes desde 2005. Este nivel de actividad estuvo impulsado tanto por la demanda de la industria aceitera, que continúa operando a altos niveles de utilización, como por embarques de poroto destinados a exportación.
El comportamiento del complejo sojero confirma la importancia estructural de la oleaginosa para la región. Aun en un escenario internacional desafiante, la soja sostuvo un flujo significativo de mercadería, reforzando el rol del Gran Rosario como núcleo industrial y exportador.
Maíz: menor dinamismo y señales de alerta
En contraste con el trigo y la soja, el maíz presentó un desempeño más moderado. Durante diciembre se estimaron embarques por 1,1 millones de toneladas, lo que implicó una caída interanual del 55%. Esta retracción marcó una diferencia clara frente a otros granos y reflejó una menor demanda externa en el corto plazo.

Si se observa el acumulado entre marzo y diciembre, las exportaciones de maíz alcanzarían 25,9 millones de toneladas, un nivel inferior al promedio de los últimos cinco años. Esta desaceleración impacta de forma directa en la comercialización interna y genera interrogantes sobre el ritmo de colocación del cereal en los próximos meses.
La menor salida al exterior también se refleja en un bajo nivel de ventas internas. Según los registros disponibles, la comercialización de la campaña 2024/25 se mantiene por debajo del ciclo anterior, lo que incrementa el volumen de mercadería sin destino definido y presiona sobre la capacidad de almacenamiento.

Proyecciones, precios y el desafío de la próxima campaña
Ante este escenario, la Bolsa de Comercio de Rosario ajustó sus estimaciones y proyectó exportaciones totales de maíz por 30 millones de toneladas para la campaña 2024/25. Al mismo tiempo, anticipó stocks finales de 6,6 millones de toneladas, los más elevados de la serie, con una relación stock-consumo del 14%, un dato que refleja holgura en la oferta de granos.
En materia de precios de los granos, el trigo mostró una recuperación en el mercado local hacia comienzos de 2026, luego de haber tocado mínimos reales a fines de noviembre. En soja, el mercado internacional continúa condicionado por la evolución dispar de sus subproductos, con comportamientos diferenciados entre harina y aceite.
El elevado ingreso de granos registrado en diciembre confirma un cierre de año con alta intensidad operativa en el Gran Rosario. Sin embargo, la menor dinámica del maíz y la acumulación de stocks plantean desafíos clave para la campaña 2025/26, especialmente en términos de logística, comercialización y manejo de excedentes, en un contexto donde las decisiones comerciales serán determinantes.
