Cría: firmeza en los valores y decisiones atravesadas por el clima
El segmento de cría también comienza a tomar ritmo en este arranque de temporada, con un mercado que exhibe firmeza en sus principales categorías y una oferta que aparece de manera paulatina. La zafra todavía no alcanzó su pico, pero el interés de la demanda permite ir delineando referencias que sirven como guía para productores y consignatarios, según el informe de AZ Group y deCampoaCampo, el mercado ganadero online más grande del país.
Buenas señales para la cría en el inicio del 2026
Tal como sucede en la invernada, el contexto climático influye de manera directa a la cría. Las altas temperaturas, la disponibilidad de pasto y agua y la necesidad de ordenar los campos después de un año exigente condicionan el momento de venta. Algunos establecimientos prefieren anticiparse y capturar los valores actuales, mientras que otros optan por esperar un mayor volumen de negocios cuando la oferta sea más abundante.

A pesar de esas diferencias, el mercado de cría muestra una característica saliente: la vaca y los vientres de calidad encuentran compradores dispuestos a competir. La mirada de mediano plazo, apoyada en expectativas de estabilidad para el negocio ganadero, sigue respaldando la inversión en genética y reposición.
La firmeza también se explica por una cuestión estructural. Luego de varios ciclos de liquidación y recomposición, el stock bovino argentino continúa en una etapa donde cada decisión pesa. Por eso, quienes tienen espalda financiera priorizan asegurar producción futura antes que resignar potencial.

En este escenario, las operaciones se concretan con agilidad cuando aparecen conjuntos bien armados, con información sanitaria y previsibilidad reproductiva. La transparencia y los datos, cada vez más valorados, se transforman en herramientas comerciales decisivas.
El inicio del año, además, encuentra a muchos productores revisando presupuestos y proyectando estrategias. La cría deja de ser solamente una actividad de resguardo patrimonial para convertirse en una unidad de negocio que exige números claros, planificación y seguimiento permanente.
Desde el punto de vista de los precios, la sensación predominante es de estabilidad con leve tendencia positiva. No hay saltos bruscos, pero sí una firmeza que se repite remate tras remate y que refuerza la confianza de los vendedores.

La síntesis de la semana muestra un mercado activo, con prudencia pero con interés genuino. La demanda acompaña, la oferta aparece de manera gradual y el clima impone el ritmo.
Si las condiciones ambientales no se deterioran y el negocio del gordo mantiene su capacidad de tracción, la cría podría transitar los próximos meses con valores sostenidos, consolidando una base que permita planificar el año productivo con mayor previsibilidad.
