Mercado de cría: estabilidad de vientres y cautela en las operaciones 2026


El mercado de cría continúa mostrando un comportamiento estable y selectivo, en línea con un productor que prioriza la prudencia y la preservación de capital. Según el informe de AZ Group deCampoaCampo, el mercado ganadero online más grande del país, los valores de los vientres se mantuvieron prácticamente sin cambios respecto al cierre de 2025, reflejando un equilibrio entre una oferta moderada y una demanda que avanza sin apuro.

La cría se mantiene sostenida en el inicio del año

Las vaquillonas con garantía de preñez promediaron $1.889.491 por cabeza, manteniéndose en niveles similares a los registrados en las últimas semanas del año pasado. Esta estabilidad no es casual: responde a un escenario en el que el criador evalúa cuidadosamente cada incorporación, condicionado por los márgenes ajustados y la necesidad de liquidez en un contexto económico todavía desafiante.

En el caso de las vacas usadas con garantía de preñez, los valores rondaron los $1.480.000, mientras que las vacas usadas con cría promediaron cerca de $985.000. Estas categorías continúan siendo una alternativa para productores que buscan incrementar stock a menor costo, aunque la demanda sigue siendo puntual y muy dependiente de la zona y del estado corporal de los animales.

El informe refleja que, a diferencia de otros momentos del ciclo ganadero, no se observa una fuerte presión compradora sobre los vientres. La recomposición del rodeo avanza, pero de manera gradual. La experiencia reciente dejó aprendizajes claros: muchos productores priorizan consolidar sistemas más eficientes antes que expandirse rápidamente, especialmente luego de años marcados por la sequía y la volatilidad de precios.

Otro elemento clave es la relación ternera/vientre preñado, que continúa siendo un indicador seguido de cerca por el mercado. Si bien el informe señala la necesidad de actualizar algunos comentarios, la tendencia general muestra que la compra de vientres sigue siendo una decisión estratégica, más ligada a una visión de largo plazo que a oportunidades coyunturales de precio.

En términos estructurales, el mercado de cría se apoya en mejores condiciones forrajeras y sanitarias, lo que permite sostener tasas de preñez aceptables. Sin embargo, la incertidumbre macroeconómica y la evolución del consumo interno siguen condicionando el ánimo inversor. En este contexto, la cría atraviesa una etapa de consolidación, con precios firmes pero sin euforia, y con decisiones productivas cada vez más profesionalizadas.