CRA redobla las críticas a la reforma del sistema de vacunación antiaftosa
La discusión sobre el sistema de vacunación contra la fiebre aftosa volvió a intensificarse luego de que Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) cuestionara con dureza la Resolución 201/2026 del SENASA, que introduce cambios en el esquema de aplicación de las campañas sanitarias. La entidad rural advirtió que la medida puede afectar el funcionamiento de un sistema que el sector considera clave para preservar el estatus sanitario del país.
El eje de la polémica radica en que la nueva normativa permite que el titular del Registro Nacional Sanitario de Productores Agropecuarios (RENSPA) pueda seleccionar libremente a un veterinario privado acreditado ante el SENASA para realizar la vacunación. Desde el Gobierno se presentó la modificación como parte de un proceso de simplificación administrativa y desregulación del sistema.
Según la explicación oficial, el objetivo es otorgar mayor libertad de acción a los productores y agilizar el funcionamiento del esquema sanitario, reduciendo intermediaciones y ampliando las opciones disponibles para la aplicación de las dosis.
Sin embargo, para CRA la reforma implica un cambio mucho más profundo. Desde la entidad sostienen que no se trata de una modificación operativa menor, sino de una alteración del modelo sanitario que permitió sostener durante años el control de la enfermedad en el país.

Temor a un debilitamiento del sistema sanitario
En el comunicado difundido por la organización, CRA advirtió que la nueva normativa podría debilitar la red territorial que históricamente coordinó las campañas de vacunación antiaftosa. Para la entidad, ese entramado institucional permitió garantizar cobertura, control y trazabilidad en todo el territorio.
“La reforma pone en riesgo la sanidad de nuestros rodeos”, afirmaron desde la entidad rural. Según su análisis, el problema no se limita a la logística de aplicación, sino que también podría generar dificultades para sostener la coordinación que hoy existe entre productores, entes sanitarios y autoridades oficiales.
Desde CRA también alertaron sobre el impacto económico que la modificación podría tener en los productores, especialmente en aquellos que operan en regiones alejadas o con menor infraestructura.

Reclamo de diálogo y revisión de la medida
Frente a este escenario, la entidad pidió al Gobierno la revisión inmediata de la Resolución 201/2026 y reclamó la apertura de un espacio de diálogo con el sector antes de avanzar en la implementación del nuevo esquema. “Solicitamos enfáticamente la revisión inmediata de la resolución y la apertura de un espacio de diálogo serio con el sector”, señalaron desde CRA.
El planteo refleja el temor de las organizaciones rurales a que una eventual desarticulación del sistema actual derive en fallas de cobertura o en una pérdida de control sanitario, lo que podría afectar el estatus alcanzado por la Argentina en materia de sanidad animal.
CRA remarcó que la sanidad del rodeo bovino es uno de los pilares de la competitividad de la ganadería argentina, especialmente por su impacto directo en el acceso a los mercados internacionales.
Rechazos desde otras entidades y gobiernos provinciales
Las críticas a la resolución del SENASA no se limitaron a CRA. Días antes, la Federación Agraria Argentina (FAA) también expresó su preocupación por los cambios propuestos en el sistema de vacunación.
Desde esa organización recordaron que la Argentina ya atravesó episodios críticos vinculados al resurgimiento de la fiebre aftosa, situaciones que en el pasado generaron fuertes restricciones comerciales y complicaron el acceso a mercados externos.

A las críticas gremiales también se sumó el ministro de Desarrollo Agrario de la provincia de Buenos Aires, Javier Rodríguez, quien advirtió sobre posibles dificultades en el control del nuevo sistema. Según el funcionario, el hecho de que los veterinarios puedan actuar de manera independiente de los entes vacunatorios podría fragmentar la información sanitaria, lo que haría más complejo el seguimiento de las campañas.
Un debate que excede lo técnico
El conflicto dejó de ser un simple desacuerdo administrativo y pasó a convertirse en una discusión más amplia sobre cómo sostener el sistema sanitario que respalda la producción ganadera argentina.
Desde el sector rural sostienen que la coordinación territorial y la centralización de la información fueron claves para consolidar el control de la aftosa, un factor determinante para mantener abiertas las exportaciones de carne.
En este contexto, la presión del ruralismo apunta a frenar o modificar la implementación de la norma antes de que el nuevo esquema entre plenamente en vigencia. “No se puede ser mero espectador cuando está en juego la sanidad de nuestros rodeos”, señalaron desde CRA al sintetizar su postura.
