Las cosechadoras salvaron el balance: la maquinaria agrícola cerró 2025 con números en verde
El mercado argentino de maquinaria agrícola logró cerrar 2025 con un saldo positivo, aunque el camino estuvo lejos de ser homogéneo. En un año atravesado por vaivenes productivos, cautela financiera y un cierre de diciembre claramente negativo, el desempeño del sector se sostuvo gracias al impulso de un solo rubro: las cosechadoras, que volvieron a mostrar señales claras de recuperación y evitaron que el balance anual terminara en rojo.
De acuerdo con el último informe de la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (ACARA), durante diciembre se patentaron 456 unidades de maquinaria agrícola, lo que representó una caída del 8,4% respecto de noviembre y un retroceso del 16,2% en la comparación interanual. Aun así, el acumulado de todo 2025 alcanzó las 6.643 unidades, un 2,0% más que en 2024, equivalente a 128 equipos adicionales vendidos en el año.
Cosechadoras: el motor que sostuvo el mercado
El dato más destacado del informe fue, sin dudas, el desempeño del segmento de cosechadoras. Con 734 unidades patentadas en 2025, este rubro registró un crecimiento interanual del 19,2%, el más alto entre los principales segmentos de maquinaria agrícola. Incluso con un diciembre en baja —11,3% menos que el mes previo—, el año cerró consolidando una clara tendencia de recuperación.
Desde ACARA señalan que la demanda de cosechadoras se concentró en equipos de alta capacidad y mayor potencia, lo que refleja una estrategia de los productores orientada a ganar eficiencia operativa. En un contexto de ventanas de cosecha cada vez más ajustadas por cuestiones climáticas, la inversión se volcó a máquinas capaces de cubrir más hectáreas en menos tiempo, aun cuando eso implique mayores desembolsos iniciales.

Este comportamiento marca una diferencia respecto de años anteriores, en los que la renovación de cosechadoras había quedado postergada. En 2025, ese atraso comenzó a revertirse y terminó siendo clave para sostener el mercado en su conjunto.
Tractores: estabilidad aparente y señales de alerta
A diferencia de las cosechadoras, el panorama fue bastante más moderado en el segmento de tractores. Durante diciembre se patentaron 377 unidades, con una baja interanual del 15,3%. En el acumulado anual, el mercado llegó a 5.259 unidades, apenas un 0,3% por encima de 2024, lo que confirma un escenario de virtual estancamiento en términos de volumen.
Sin embargo, el informe advierte que esta estabilidad numérica es engañosa. Detrás de los patentamientos se observa un crecimiento de la informalidad en los segmentos de menor potencia, impulsado por el ingreso de tractores importados que carecen de redes comerciales y de posventa consolidadas. Este fenómeno distorsiona las estadísticas y plantea desafíos adicionales para los fabricantes y concesionarios tradicionales.

Pulverizadoras: el segmento más golpeado
Las pulverizadoras fueron, sin discusión, el rubro más afectado en el cierre de 2025. En diciembre se patentaron apenas 32 unidades, lo que implicó una caída del 31,9% mensual y del 39,6% interanual. En el acumulado del año, el segmento totalizó 650 unidades, un 0,8% menos que en 2024.
Más allá del retroceso en volumen, ACARA subraya que la competencia en este segmento se intensificó notablemente. La disputa ya no pasa solo por el precio, sino por la incorporación de tecnología, las condiciones de financiamiento y la solidez del servicio posventa, factores cada vez más determinantes en la decisión de compra.

Un cierre positivo, pero con bases frágiles
El balance final de 2025 deja una conclusión clara: la recuperación del mercado de maquinaria agrícola fue heterogénea y frágil. Sin el empuje de las cosechadoras, el resultado global difícilmente hubiera sido positivo. Tractores y pulverizadoras mostraron señales de debilidad que reflejan la cautela de los productores a la hora de invertir.
De cara a 2026, el sector mira con expectativa un escenario productivo y financiero potencialmente más favorable. Sin embargo, el informe advierte que la creciente competencia, el avance de maquinaria importada y la prudencia en las decisiones de inversión seguirán marcando el pulso de un mercado que, por ahora, avanza con pasos medidos.
