Arranca con apuro la cosecha de soja en la región núcleo y crece la preocupación por las lluvias
La cosecha de soja comenzó con fuerte ritmo en la región núcleo, en un contexto de pronósticos meteorológicos que anticipan varios días de inestabilidad y acumulados importantes de lluvias. Según el último informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), los modelos climáticos proyectan al menos siete días de tiempo inestable, justo cuando las máquinas empiezan a ingresar a los lotes.
El fin de semana pasado ya se registraron nuevas precipitaciones que se sumaron a los abundantes acumulados de marzo. Las lluvias impactaron especialmente en el norte de la región núcleo, una de las zonas más vulnerables a excesos hídricos, aunque también alcanzaron sectores del centro regional donde el mes había sido más seco.
El comienzo de abril mantuvo esa tendencia. Las primeras tormentas del nuevo período de inestabilidad dejaron entre 40 y 90 milímetros en el noroeste de la provincia de Buenos Aires, según registros tomados hasta la mañana del 1° de abril.

De la sequía a los excesos en pocas semanas
El comportamiento del clima en Buenos Aires cambió de forma abrupta en marzo. En menos de quince días, amplias zonas pasaron de condiciones de sequía a registrar fuertes excesos de agua. Durante la primera quincena del mes, la falta de humedad generaba preocupación en buena parte de la provincia, especialmente en el centro-este y el sudeste. Sin embargo, después del 20 de marzo el escenario cambió de manera marcada.
En la región núcleo, marzo cerró con valores muy por encima de los promedios históricos. Según la red de estaciones automáticas GEA/BCR, el promedio mensual alcanzó los 161 milímetros, cuando el registro habitual suele ubicarse entre 100 y 120 milímetros. Es decir, un 41% más de lluvias que la media histórica.
Productores aceleran la trilla
El inicio de la cosecha de soja se produce con suelos muy cargados de humedad, altas temperaturas y nuevos pronósticos de lluvias, una combinación que genera preocupación entre los productores.
Entre los principales riesgos aparecen tormentas severas, granizo, falta de piso para ingresar con maquinaria y condiciones favorables para enfermedades de fin de ciclo, factores que pueden afectar tanto el rendimiento como la calidad de la soja.
En distintas localidades de la región núcleo, los técnicos coinciden en que el objetivo es avanzar lo máximo posible antes de que lleguen nuevas precipitaciones. En Los Quirquinchos, por ejemplo, señalaron que las lluvias del fin de semana dejaron cerca de 50 milímetros y obligaron a frenar momentáneamente las tareas.

Los primeros rindes superan lo esperado
A pesar del contexto climático desafiante, los primeros resultados de la cosecha de soja muestran rindes mejores a los que se proyectaban semanas atrás, aunque con una fuerte variabilidad entre zonas.
En Marcos Juárez, en la provincia de Córdoba, antes del inicio de la cosecha de soja se estimaba un promedio cercano a 40 quintales por hectárea. Sin embargo, con un avance del 20% del área, los promedios actuales se ubican entre 45 y 50 quintales, con lotes que incluso alcanzan los 60 quintales.
En Carlos Pellegrini, en la provincia de Santa Fe, los rindes de la soja también están en línea o por encima de lo esperado. Con un avance inicial de cosecha, el piso productivo ronda los 50 quintales por hectárea, aunque algunos lotes superan los 60.
En otras zonas los resultados son más dispares. En Cañada de Gómez, por ejemplo, un lote afectado por malezas cerró con 26 quintales, mientras que en áreas cercanas con mejores lluvias los rindes alcanzan 40 quintales por hectárea.

Avanza la cosecha de maíz temprano
En paralelo a la soja, la cosecha de maíz temprano continúa avanzando en la región núcleo, aunque también se vio interrumpida por las lluvias recientes. Durante la última semana la recolección avanzó ocho puntos porcentuales y ya alcanza el 73% del área, según el informe de la BCR.
El mayor progreso se registra en el centro-sur de Santa Fe, donde el 95% del maíz ya fue recolectado, mientras que en el noroeste de Buenos Aires la cosecha alcanza el 35% del área.
En localidades como Junín, los resultados se ubican entre 120 y 140 quintales por hectárea, mientras que en Marcos Juárez los promedios rondan los 130 quintales, aunque con fuerte variabilidad según la zona.
