Consumo de carnes en Argentina crece 3,8% y llega a 116,4 kg por habitante
El consumo de carnes en Argentina registró un aumento del 3,8% en 2025, consolidando la tendencia al alza de los últimos años y ubicando al país entre los mayores consumidores de proteínas animales del mundo. Según un informe oficial de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca (SAGYP), cada argentino ingirió en promedio 116,4 kilos de carne bovina, porcina y aviar durante el año pasado, lo que representa 4,3 kilogramos más que en 2024.
El informe destaca que este crecimiento se da en un contexto de diversificación de la dieta cárnica, con un fuerte impulso de la carne porcina y aviar, mientras que la carne bovina, tradicionalmente la más consumida, también mostró un leve incremento. “Aumentó el consumo de carnes per cápita en Argentina durante 2025. Los datos reflejan una mayor diversificación en la ingesta de proteínas. Se destacan la carne porcina y aviar como las principales dinamizadoras del consumo total de carnes”, resumió la SAGYP.
Detalle por tipo de carne
El desglose por categorías evidencia cómo se distribuyó el aumento en el consumo de carnes:
- Carne bovina: pasó de 48,49 kg per cápita en 2024 a 49,92 kg en 2025, lo que representa un incremento del 2,94%.
- Carne porcina: mostró un crecimiento destacado, de 17,42 kg a 18,89 kg per cápita, un aumento del 8,44%, el mayor entre las tres categorías.
- Carne aviar: ascendió de 46,25 kg a 47,68 kg, lo que equivale a un alza del 3,07%.
“El incremento registrado en 2025 es el más alto de la serie histórica 2020-2025”, remarcaron desde la SAGYP, subrayando que la combinación de estas tres carnes consolidó la tendencia de aumento del consumo interno en el país.

Argentina, líder en consumo mundial
Este comportamiento posiciona a Argentina junto a países como Estados Unidos, Uruguay y Australia en el grupo de las naciones con mayor consumo de carnes rojas por habitante. La disponibilidad de productos de calidad, junto con la tradición ganadera y el papel de la industria agroalimentaria, explican el lugar destacado del país en el ranking global.
La diversificación del consumo de carnes también refleja cambios en los hábitos alimenticios de la población. La carne porcina y aviar, que aumentaron más que la carne bovina, se consolidan como proteínas de preferencia para distintos segmentos del mercado, especialmente por su relación precio-calidad y facilidad de preparación. Según el informe, el incremento en estas categorías fue de 1,47 kg en carne porcina y 1,42 kg en carne aviar, superando el crecimiento de la carne bovina (+1,43 kg) y mostrando un cambio estructural en la dieta de los argentinos.

Factores detrás del crecimiento
Desde la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca destacan que este aumento no es fortuito, sino el resultado de políticas orientadas a fortalecer la producción, mejorar la competitividad y garantizar el acceso de la población a alimentos de calidad nutricional. La diversificación de la oferta, la ampliación de mercados y la inversión en tecnología e infraestructura productiva habrían contribuido a sostener el crecimiento del consumo per cápita.
El informe también resalta la relevancia de mantener la cadena de valor: desde la producción primaria hasta la comercialización, pasando por la industria frigorífica y los canales de distribución, cada eslabón cumple un papel central para garantizar que los productos lleguen a los hogares en cantidad y calidad.

Perspectivas para 2026
Si bien 2025 cerró con cifras positivas, los analistas del sector advierten que la continuidad de esta tendencia en el consumo de carnes dependerá de varios factores, entre ellos la evolución de los precios, la capacidad de la producción para responder a la demanda interna y externa, y la estabilidad económica general del país. La SAGYP destaca que mantener la competitividad y el acceso a las proteínas animales será clave para sostener el consumo per cápita en niveles elevados.
En conclusión, el año pasado consolidó a la Argentina como una de las naciones con mayor consumo de carnes, con 116,4 kilos por habitante y un crecimiento del 3,8%. La combinación de carne bovina, porcina y aviar no solo refleja los hábitos tradicionales de la población, sino también un proceso de diversificación de la dieta, que posiciona al país en un rol destacado dentro del panorama global de proteínas animales.
