Tormentas y un frente frío, el clima para el cierre de febrero
Argentina deja atrás varios días de calor intenso en distintas regiones del país, con registros extremos recientes en el norte de la Patagonia —como los 39,6 °C medidos en Trelew— y episodios de inestabilidad persistente en el centro y oeste. Este escenario comienza a modificarse con el avance de una masa de aire más frío que traerá un cambio notorio en las condiciones generales.
De acuerdo a Revista Chacra y según explicó el meteorólogo Mauricio Saldívar, especialista de Meteored, la semana estará marcada por tormentas en el centro y norte, fuertes vientos en la Patagonia y un descenso térmico generalizado a partir del ingreso de un frente de aire frío. El nuevo patrón atmosférico marcará el fin del calor intenso en amplias zonas del país, dando paso a temperaturas más propias de marzo que del cierre de febrero.
La transición comenzó con tormentas localizadas en el este y norte argentino, mientras un frente frío avanzaba rápidamente sobre la Patagonia. En paralelo, las precipitaciones en el oeste comenzaron a perder intensidad respecto de jornadas anteriores, anticipando una mejora progresiva.

Tormentas activas y alerta en el norte
Hasta mediados de semana, la inestabilidad continúa afectando principalmente al norte del país. Por la tarde del martes se produjeron nuevas lluvias y tormentas, con mejoramientos temporarios y una mejora más definida hacia la noche. El este de Salta se perfila como la zona más comprometida, bajo alerta amarilla por precipitaciones intensas y de corta duración.
En el oeste argentino persistirán tormentas dispersas, aunque de menor intensidad que en días previos. El patrón indica una tendencia a la disminución gradual de la actividad convectiva a medida que el aire más frío avance desde el sur.
La Patagonia experimentará uno de los cambios más drásticos. El ingreso de un frente frío de rápido desplazamiento provocará vientos intensos, con ráfagas cercanas a los 90 km/h, especialmente en el nordeste de Santa Cruz. Además, se esperan lluvias moderadas a fuertes, con posibilidad de tormentas aisladas. Este sistema pondrá fin al reciente episodio de calor extremo en la región, generando un marcado descenso térmico.

Descenso térmico y mayor estabilidad hacia el fin de semana
A partir de la mitad de la semana comenzará a consolidarse un patrón atmosférico más estable en gran parte del territorio nacional. El rasgo más sobresaliente será el descenso térmico generalizado, con temperaturas por debajo de los valores habituales para el cierre de febrero.
En la región pampeana y el centro del país predominarán condiciones estables, con cielo parcialmente nublado y ambiente templado. Estas características resultan favorables para el sector agropecuario, ya que permiten la recuperación de suelos tras las lluvias recientes y alivian el estrés térmico en la ganadería. El escenario ofrecerá un respiro tras jornadas marcadas por extremos térmicos y elevada humedad.

El norte y la Patagonia
En el norte argentino, si bien continuará presente la humedad, la actividad será menos generalizada. Se mantendrá nubosidad variable y la probabilidad de chaparrones aislados, aunque sin eventos de gran magnitud. La tendencia indica que las lluvias irán perdiendo intensidad hacia el cierre de la semana.
En la Patagonia, luego del paso del frente frío, el tiempo tenderá a estabilizarse con ambiente fresco y ventoso. Este cambio generará condiciones más agradables y favorables para el turismo en la recta final del verano. Las máximas moderadas y las noches más frescas marcarán un contraste evidente respecto de los días previos.
En términos generales, la última semana de febrero estará caracterizada por lluvias en retroceso, temperaturas moderadas y un ambiente más frío estable. El país transitará días con registros más cercanos a los promedios de marzo, consolidando un cambio de escenario tras un mes que estuvo marcado por fuertes contrastes y episodios de calor extremo.
