Clima: lluvias desparejas y fuerte vaivén térmico marcarán el pulso de la próxima semana


La Bolsa de Cereales de Buenos Aires anticipó un clima marcado por precipitaciones muy desparejas y una notoria oscilación térmica entre el 26 de febrero y el 4 de marzo de 2026. El período comenzará con el paso de un frente de tormenta que dejará aportes significativos en zonas puntuales del norte, mientras gran parte del área agrícola recibirá registros moderados a escasos.

Según el informe, el centro del NOA, la mayor parte de Paraguay, la Región del Chaco, el centro de la Mesopotamia, el oeste de Córdoba, sectores del noreste y este de la Región Pampeana y gran parte de Uruguay recibirán entre 10 y 50 milímetros, con focos de tormentas que podrían superar los 100 milímetros. Estos eventos más intensos se concentrarían en el noroeste del NOA, el este de Córdoba, el noroeste del Chaco y el norte uruguayo.

En contraste, el resto del área agrícola observará aportes escasos, con algunos focos moderados, lo que podría limitar la recuperación hídrica en regiones que necesitan lluvias más generalizadas. La distribución irregular de las precipitaciones vuelve a plantear un escenario heterogéneo para los cultivos de verano.

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Ingreso de aire frío y riesgo de heladas localizadas

Tras el paso del frente, se producirá en el clima el ingreso de una masa de aire del sur que provocará temperaturas mínimas por debajo de lo normal en gran parte del área agrícola, salvo en su extremo norte. El informe advierte incluso sobre riesgo de heladas localizadas en las Serranías Bonaerenses, un dato relevante para zonas sensibles.

Las mínimas superiores a 20°C se limitarán al nordeste del NOA, sectores del oeste y nordeste chaqueño y áreas del sudeste y nordeste paraguayo. En tanto, amplias regiones —como el este del NOA, gran parte del Chaco, la Mesopotamia, el este de Cuyo y el norte y oeste pampeano— registrarán valores entre 15 y 20°C.

Por debajo de ese rango, el centro del NOA, el centro de Cuyo, buena parte de la Región Pampeana y Uruguay experimentarán un clima con mínimas de entre 10 y 15°C. Las zonas serranas y cordilleranas del NOA, Cuyo y Buenos Aires podrían descender de los 10°C, con posibilidad de heladas tanto localizadas como generales, especialmente hacia el oeste.

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Rápido retorno del calor con máximas extremas

El alivio térmico en el clima será breve. La Bolsa de Cereales prevé que los vientos del trópico retornarán con rapidez, impulsando temperaturas máximas elevadas sobre la mayor parte del área agrícola, con registros extremos en la franja norte.

El este del NOA, el sur del Chaco, el centro de Cuyo, el norte de Córdoba, el sur de la Mesopotamia, el sudeste paraguayo y el noroeste uruguayo podrían superar los 35°C, con amplios focos que alcanzarían o incluso excederían los 40°C. Se trata de valores que podrían intensificar el estrés térmico en cultivos y ganado.

En el centro del NOA, el este de Cuyo, la mayor parte de la Región Pampeana y Uruguay se prevén máximas entre 30 y 35°C. Solo las zonas serranas y cordilleranas del oeste del NOA y Cuyo, junto con gran parte de Buenos Aires —favorecida por la influencia de vientos marinos— mantendrán temperaturas inferiores a 30°C.

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Semana de contrastes y desafíos productivos

El escenario proyectado para el clima combina lluvias irregulares, un pulso frío significativo y un rápido retorno del calor intenso, generando una marcada oscilación térmica en pocos días. Esta dinámica puede impactar en la evolución de los cultivos estivales, especialmente en aquellas regiones donde las precipitaciones resulten insuficientes.

Para el sector agropecuario, la clave estará en el comportamiento local de las tormentas y en la intensidad de los focos más extremos. Mientras algunas zonas del norte podrían recibir alivio hídrico importante, otras áreas seguirán dependiendo de nuevas precipitaciones para sostener el potencial productivo.

En síntesis, la semana estará signada por contrastes climáticos marcados y una distribución desigual de lluvias, en un tramo decisivo para la campaña gruesa. La atención estará puesta tanto en los acumulados pluviales como en la evolución de las temperaturas extremas que volverán a instalarse hacia el cierre del período.