Tregua comercial: China compra 12 millones de toneladas de soja a Estados Unidos
China concretó la compra de 12 millones de toneladas de soja a Estados Unidos, cumpliendo con el acuerdo alcanzado en el marco de la tregua comercial entre ambos países. La transacción, que se había anunciado oficialmente desde la Casa Blanca, marca un paso clave en la relación bilateral, aunque persiste la incertidumbre sobre el flujo futuro de exportaciones estadounidenses hacia el gigante asiático.
Según confirmaron agencias de noticias como Reuters, la operación se realizó a través de las empresas estatales Cofco y Sinograin, tras cuatro meses sin operaciones por los conflictos comerciales que afectaron los envíos de soja. Esta compra refleja la voluntad de China de mantener un volumen importante de adquisición de soja estadounidense, aunque su protagonismo en el mercado se ha visto reducido frente a competidores sudamericanos.
Un regreso tardío al mercado estadounidense
La compra se concretó después de un período de inactividad de cuatro meses, producto de la disputa comercial entre Estados Unidos y China. Durante 2024, la participación de Estados Unidos en el mercado chino de soja cayó al 15%, desde el 21% registrado el año anterior, según datos citados por Reuters.
El descenso en la cuota estadounidense se explica por la preferencia de las empresas privadas chinas por Argentina y Brasil, donde los precios de la soja resultaron más competitivos. A raíz de esto, la compra reciente no solo cumple un compromiso político, sino que también permite a China reabastecer sus reservas estatales y cumplir con los contratos previamente acordados.

Una fuente familiarizada con los detalles de la operación indicó que es poco probable que China realice nuevas compras de soja estadounidense hasta la próxima cosecha estadounidense en septiembre, salvo que los precios se vuelvan competitivos frente a la soja sudamericana. Esto genera una incertidumbre en el mercado, ya que los productores estadounidenses esperan señales claras para planificar sus ventas futuras.
Logística y destino de la soja comprada
El envío de los 12 millones de toneladas se programó para que los cargamentos lleguen a China antes de mayo. La operación incluyó la salida de seis buques hacia Asia, mientras que se esperan nuevas partidas en las próximas semanas.
Reuters precisó que gran parte del volumen adquirido se destinará a las reservas estatales del gigante asiático. Para liberar espacio de almacenamiento, Sinograin realizó cuatro subastas recientes, lo que indica un esfuerzo coordinado para gestionar la logística y recibir la soja estadounidense sin inconvenientes.

La operación no solo representa un compromiso cumplido, sino también una señal de cooperación comercial entre ambas naciones tras meses de tensiones, que incluyeron disputas arancelarias y retrasos en los envíos.
Impacto y perspectivas en el mercado internacional
La finalización de esta compra se produce en un contexto de competencia creciente de la soja sudamericana. Argentina y Brasil han logrado captar parte de la demanda que antes se dirigía a Estados Unidos, debido a precios más bajos y disponibilidad inmediata. Esto significa que la relación comercial entre Washington y Beijing podría depender cada vez más de factores económicos y logísticos, más que de compromisos políticos formales.
El mercado de futuros reaccionó a la noticia con movimientos moderados, reflejando la certeza de la entrega de soja, pero también la expectativa de que las compras estadounidenses se mantendrán limitadas hasta la próxima cosecha.

Analistas del sector consideran que esta operación reafirma el rol de Estados Unidos como proveedor estratégico de soja, pero también subraya que China mantiene una estrategia diversificada, aprovechando oportunidades en América del Sur para optimizar costos y asegurar suministro.
Perspectivas hacia adelante
Con la compra de los 12 millones de toneladas de soja, China cumple un compromiso clave con Estados Unidos, marcando un hito dentro de la tregua comercial entre ambos países. Sin embargo, la atención del mercado permanece centrada en cómo continuará el flujo de ventas en los próximos meses, especialmente frente a la competencia sudamericana y la necesidad de China de gestionar sus reservas de manera eficiente.
Esta operación no solo asegura el abastecimiento de la demanda interna china, sino que también refuerza la relevancia geopolítica de la soja estadounidense, aunque deja abierta la pregunta sobre la regularidad de futuras compras y su impacto en el comercio internacional del grano.
