Cerdo: la producción de carne porcina creció un 7,4% interanual


La producción de carne de cerdo comenzó 2026 con números en alza y volvió a consolidar una tendencia que ya lleva varios años: crecimiento sostenido en volumen y mayor participación dentro del consumo total de proteínas animales. En enero se faenaron 715.680 cerdos, lo que representa un incremento interanual del 7,4%, según datos oficiales relevados por la Asociación Pormag en base a estadísticas de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca.

El dato no es menor si se lo pone en contexto. Mientras el sector porcino avanza, la producción bovina atraviesa un período de contracción. De acuerdo con el Consorcio de Exportadores de Carnes Bovinas ABC, en enero la faena vacuna cayó un 11,8% interanual, reflejando el impacto del ciclo ganadero y la menor disponibilidad de hacienda. En ese escenario, el cerdo vuelve a posicionarse como una alternativa que amortigua la menor oferta de carne vacuna.

Más animales y más kilos

El crecimiento no se explica solo por la cantidad de cabezas faenadas. En términos absolutos, durante enero se procesaron cerca de 50.000 cerdos más que en el mismo mes de 2025. Si la comparación se extiende a 2024, la diferencia trepa a casi 80.000 animales adicionales. La curva ascendente muestra que el sector mantiene un sendero de expansión estructural, apoyado en mejoras productivas y mayor eficiencia.

Cerdo

Pero además hay un segundo factor clave: el peso promedio de los animales. Cada capón tipificado alcanzó en enero un peso promedio de 117,6 kilos, frente a los 115,4 kilos registrados un año atrás. Esa mejora de más de dos kilos por animal impacta de manera directa en la oferta total de carne.

Si se combinan ambos factores —más cabezas y mayor peso— el resultado es contundente. La producción de carne porcina pasó de unos 77 millones de kilos en enero de 2025 a más de 84 millones de kilos en el primer mes de 2026, lo que implica un aumento cercano al 10% en la disponibilidad de producto.

El cerdo: u sector que gana espacio

El avance del cerdo no es coyuntural. En los últimos años, la cadena porcina argentina invirtió en genética, alimentación, sanidad e infraestructura, lo que permitió mejorar índices productivos y competitividad. A eso se suma una mayor integración comercial y esquemas asociativos como el que impulsa Pormag, que agrupa productores para comercializar cerdos magros en forma conjunta.

En paralelo, el consumo interno viene mostrando una mayor aceptación de la carne porcina, que amplió su presencia en góndolas y carnicerías. El crecimiento en la oferta contribuye a sostener precios relativos competitivos frente a la carne vacuna, especialmente en momentos de menor disponibilidad bovina.

Cerdo

Complemento en un contexto desafiante

El retroceso de la faena vacuna responde al ciclo ganadero y a una recomposición de stock luego de años de elevada extracción. Esa menor oferta impacta tanto en el mercado interno como en el exportador. En este contexto, la expansión del sector porcino funciona como un complemento clave dentro de la matriz cárnica.

Con más de 84 millones de kilos producidos solo en enero y una tendencia de mejora en productividad, la carne porcina se consolida como uno de los motores de la agroindustria. El desafío hacia adelante será sostener el ritmo de crecimiento en un escenario de costos variables —especialmente en alimentación— y seguir ampliando mercados.

Por ahora, el inicio de 2026 confirma que el cerdo no solo crece en volumen, sino que también gana protagonismo estructural dentro del esquema de proteínas animales en la Argentina.