Cebada en Argentina: estructura comercial y destinos estratégicos del cereal de invierno
La cebada se consolida como uno de los cereales de invierno más relevantes de Argentina, con un rol estratégico tanto para la industria cervecera como para la alimentación animal. De acuerdo a un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), ocupa el quinto lugar en superficie sembrada y el cuarto en producción, consolidando al país como uno de los principales proveedores globales.
Su comercialización combina un marcado perfil exportador con un abastecimiento clave para la industria local, planteando un circuito que conecta zonas productoras, puertos y centros industriales en un entramado logístico complejo y eficiente.
Zonas de producción y concentración de la oferta
El origen de la cebada en Argentina está altamente concentrado, principalmente en la provincia de Buenos Aires, que aporta el 94% de la mercadería comercializada. Le siguen Santa Fe y La Pampa, con 2% cada una, y Córdoba con 1%. Dentro de Buenos Aires, los partidos del sur como Necochea, Tres Arroyos, Tandil, Coronel Dorrego y Lobería concentran la mayor parte de la producción.
Esta concentración permite a los productores y compradores planificar el flujo de mercadería hacia los distintos destinos, facilitando la coordinación logística y las operaciones de compraventa, tanto a nivel interno como internacional.

Destinos y flujos comerciales
El mercado externo representa un componente esencial de la comercialización de cebada. Durante las últimas cinco campañas, dos tercios del cereal se destinaron a exportación, principalmente a través de los puertos de Quequén (36%), Bahía Blanca (22%) y el Gran Rosario (11%). Esto implica que aproximadamente 3,3 millones de toneladas por ciclo comercial se movilizan hacia estas terminales portuarias.
El resto de la mercadería se distribuye en regiones internas, destacándose el Oeste de Buenos Aires y Este de La Pampa con 19%, el Sur bonaerense con 9% y el Norte de Buenos Aires con 1%. Esta segmentación refleja tanto la demanda industrial local como la logística necesaria para abastecer la exportación.
Modalidades de negociación y contratos
La cebada se comercializa bajo diferentes modalidades, siendo predominantes los contratos de compraventa (99%) y los contratos forward con entrega diferida (69%). Solo un 31% se negocia con entrega inmediata, denominada disponible/contractual.

El 58% de la producción se negocia durante la campaña (diciembre-noviembre), mientras que el 41% se realiza antes del inicio de la cosecha, asegurando precio y volumen a los productores. La fijación del precio se realiza mayoritariamente a precio hecho (72%), mientras que el 27% se negocia con precio a fijar, tomando como referencia principal el mercado comprador y, en menor medida, el Precio Cámara.
Aspectos financieros y plazos de entrega
El momento de pago también varía según la modalidad: 52% de los contratos se paga contra entrega, 36% a plazo y 10% anticipado. Las operaciones forward presentan ventanas de entrega extensas, con el 39% de la mercadería programada para entregarse más de 180 días después de habilitarse la descarga. Esto permite garantizar disponibilidad de volumen a lo largo del ciclo comercial sin comprometer entregas en fechas específicas.
En la campaña 2024/25, se comercializaron 4,5 millones de toneladas, mientras que en 2025/26 ya se registran 3,2 millones de toneladas negociadas, de las cuales 2,3 millones corresponden a ventas anticipadas, manteniendo la tendencia de asegurar precios y abastecimiento previo al inicio de la cosecha.

Conclusiones sobre la estructura comercial
En conjunto, la información muestra que la cebada argentina combina concentración geográfica, flujo logístico eficiente y predominancia de contratos forward para asegurar la entrega de mercadería durante el ciclo comercial. Su perfil exportador, junto con la cobertura de la demanda industrial y de maltería, hace que la fijación de precios se base principalmente en el mercado comprador, dado que el mercado a término no cuenta con liquidez suficiente.
A grandes rasgos, la estructura comercial de la cebada evidencia un sistema ágil y predecible, donde la producción se concentra en el sur de Buenos Aires y los puertos principales, mientras que las distintas modalidades contractuales permiten cubrir riesgo de precio y garantizar el abastecimiento tanto para la industria como para la exportación, consolidando al cereal como un pilar estratégico de la agricultura argentina.
